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La píldora de la mañana siguiente. , Gullermo López García

La píldora de la mañana siguiente.

Dr. Guillermo López García

 

            Hace ya tres años se anunció una nueva campaña para promocionar la “contracepción de emergencia”. En febrero de 1997, en Estados Unidos, la Agencia para el control de los Alimentos y Medicinas (FDA) hizo público su apoyo a la promoción de la llamada píldora del día siguiente. La intercepción, como se puede llamar técnicamente al mecanismo de acción anti-implantatorio y, por lo tanto, abortivo de esta píldora, se consigue con el empleo de dosis altas de estrógenos y gestágenos administrados después de la relación sexual. También es conocido el efecto abortivo precoz de la RU-486 de la que tanto se ha hablado.

            La decisión francesa de permitir la venta en farmacia sin receta de una píldora de este tipo ha atraído la atención pública, también en España. Lo que se comercializa es un gestágeno conocido ya desde hace treinta años, el Levonorgestrel. Administrado dos días seguidos a dosis de 0,75 mg por día tiene acción anti-implantatoria y sería, por tanto, una hormona más dentro del grupo de la llamada “píldora del día siguiente”. Este viejo gestágeno, administrado como píldora de la mañana siguiente, al no incluir en su composición un estrógeno, tiene menos efectos secundarios agudos y así, las náuseas, vómitos, cefaleas y retención de líquidos son prácticamente inexistentes.

            El Levonorgestrel se emplea en contracepción hormonal y en terapéutica hormonal sustitutiva en la postmenopausia. Y en los últimos diez años se inició su empleo como “píldora de la mañana siguiente” por su acción fundamentalmente en el endometrio, al impedir la anidación del óvulo fecundado. La dosis de Levonorgestrel en terapéutica hormonal sustitutiva es de 0,075 mg al día durante doce días. En contracepción hormonal, la dosis suele ser de 0,25 mg al día por 21 días cada mes, mientras que su empleo como píldora de la mañana siguiente supone la administración de 0,75 mg al día durante dos días. Como se puede ver, una dosis alta concentrada en dos días. El precio en el mercado ronda las 1.400 ptas. por dos comprimidos. En los países en los que se emplea el Levonorgestrel como píldora de la mañana siguiente, no existe información sobre el consumo de este fármaco con fines abortivos.

            Desde el punto de vista del mecanismo de acción, hay que aclarar que las distintas píldoras del día siguiente tienen una acción fundamentalmente anti-implantatoria, pues impiden la anidación del óvulo fecundado en el endometrio, y por lo tanto, deben ser consideradas como píldoras abortivas precoces. Es corriente el confusionismo terminológico en este punto. Y así podemos ver cómo los titulares de prensa frecuentemente dicen que esta píldora evita la implantación del óvulo en el útero, cuando el óvulo nunca se implanta si previamente no fue fecundado. Y es entonces cuando el embrión, en sus primeras fases de desarrollo, se implanta.

            El aborto, precoz o tardío, supone siempre la muerte del embrión, de un ser humano, y en sus primeras fases de desarrollo sigue siendo y será un hecho grave. Se aborta o no se aborta, independientemente de los métodos empleados.

            En el debate sobre el aborto las posturas no han variado. Pero la clarificación terminológica y el mejor conocimiento del mecanismo de acción tanto de los contraceptivos hormonales, como de los medios empleados con fines anti-implantatorios (abortivos), ha contribuido a que cada uno sepa dónde está. Solamente hay dos posiciones: se respeta la vida humana desde su comienzo, o no se respeta. En último término estas cuestiones afectan a la conciencia de las personas. No se pasa con indiferencia en este tema. Seguirá apasionando porque todos somos conscientes de que estamos hablando de vidas humanas. Se invoca con frecuencia la libertad como derecho fundamental de la persona para hacer lo que se quiera. Libertad sin responsabilidad, como decía Viktor Frankl, que recomendaba a los americanos “que la Estatua de la Libertad en la costa Este de los Estados Unidos se completara con la Estatua de la Responsabilidad en la costa Oeste”.

 

 

Dr. Guillermo López García
Director del departamento de Ginecología
Clínica Universitaria de Navarra

La píldora de la mañana siguiente. , Gullermo López García
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Libros a favor de la boda

LIBROS
Indispensables en la biblioteca de los defensores de la vida y en los colegios, escuelas, y centros de formación y difusión de la cultura provida:
• Cómo hablar a los jóvenes de sexualidad
• Yo sobreviví a un aborto
• El derecho a la vida
• La mano de Dios
• Sexo y naturaleza
• Sexo: razón y pasión
• La procreación humana: 100 preguntas y respuestas
• ¿Cómo reconocer la fertilidad?
• Manifiesto anticonservador
• El gran desafío
• La cultura de la vida
• Aborto y Eutanasia. 100 Cuestiones y respuestas
• El SIDA: otra visión
• El amor a la vida
• Cómo valorar mi sexualidad
• El SIDA sin engaños
• Cómo funciona mi cuerpo
• Curso de reconocimiento de la fertilidad
• Curso de Educación de la Sexualidad para Adolescentes
• El inicio de la vida
• Bioética y Población
• ¿Superpoblación?
• La Mujer Hoy – Después de Pekín
• Y después del aborto ¿qué?
• Engaño mortal
• IPPF – La Multinacional de la Muerte
• Género y Derechos Humanos
• Cómo manifestar el amor

Cómo hablar a los jóvenes de sexualidad
Ana Otte (2000), Cómo hablar a los jóvenes de sexualidad, amor y procreación. 136 respuestas a sus preguntas, Madrid: Eiunsa
Otro gran bestseller de la doctora Otte, del Instituto Valenciano de Fertilidad. Se trata de un libro muy actual, claro y didáctico de obligada lectura para padres y jóvenes. El libro es el primero de una nueva colección de Eiunsa sobre temas de sexualidad. Está siendo muy utilizado en colegios y entre universitarios.
Yo sobreviví a un aborto
Alejandro Bermúdez (2000), Yo sobreviví a un aborto, Barcelona: Planeta
Estamos ante una relación de cuatro impactantes testimonios autobiográficos de personas cuyas madres intentaron el aborto sin conseguirlo. El libro está escrito con respeto y con claridad, va a la experiencia de la vida y muestra casos vividos en primera persona. Un testimonio fundamental para la argumentación de la defensa de la vida y para la reflexión y ponderación sosegada. Un buen libro que hará repensar al abortista su opción y sus supuestas razones.
El derecho a la vida
C. I. Massini y P. Serna (editores)(1998), El derecho a la vida, Pamplona: Eunsa
Se trata de un libro claro, escrito por autores académicos para formar y confirmar las razones y los argumentos de la defensa de la vida. El libro nace en el ambiente universitario y a él se dirige con ciencia, lógica y razón.
La mano de Dios
Bernard Nathanson (1997), La mano de Dios, Madrid: Palabra
La experiencia vital de uno de los médicos abortistas más famosos que al reflexionar sobre su trabajo, primero rechaza el aborto, después se convierte en adalid del movimiento provida, y, final y lógicamente, encuentra a Dios. Se trata de un libro testimonio escrito desde el arrepentimiento, la sinceridad y el deseo de vivir una vida coherente. El libro muestra desde dentro los entresijos del movimiento abortista y las sinrazones y corrupciones que lo amparan.
Sexo y Naturaleza
Varios Autores (1995), Sexo y Naturaleza, Pamplona: Eunsa
Se trata de un libro claro y conciso. Sus autores, José Pérez Adán, José ángel Minguez, Manuel Barceló, Ana Otte, y Javier Marinez de Marigorta, llevan años divulgando su contenido a través de cursos de formación sexual a públicos muy variados. Todos los autores tienen el grado de doctor en sus respectivas disciplinas y una amplia experiencia docente. Encontrará el lector en este libro, respuestas serenas a preguntas de gente corriente y también a interrogantes de más calado: ¿en qué consiste la desviación sexual? ¿qué es y qué no es obsesivo en el sexo? El libro resulta idóneo para comentarlos diversos aspectos de la sexualidad en cursillos prematrimoniales. Va dirigido a un amplio espectro de público: padres, educadores, novios y jóvenes matrimonios.
Sexo: razón y pasión
Pérez Adán, José y Villar Amigo, Vicente (1997),Sexo: razón y pasión, Pamplona: Eunsa
“Los autores, profesores de la Universidad de Valencia, realizan en este trabajo un brillante ejercicio de síntesis sobre el pensamiento de Juan Pablo II y sus implicaciones prácticas respecto a temas de tanta importancia como la dignidad del sexo, el comienzo de la vida humana, la regulación natural de la fertilidad, la ciencia ante estas cuestiones, las políticas familiares, y la cultura sexual moderna. Desde la primera página la apuesta cristiana es presentada como progresista y revolucionaria, frente a las tendencias que la consideran conservadora. “Muy recomendable.” (de Iglesia en Valencia, Marzo de1997).
La procreación humana y su regulación: 100 preguntas y respuestas
Aznar Lucea, J. y Martínez de Marigorta, J. (1995), La procreación humana y su regulación: 100 preguntas y respuestas, Valencia: Edicep
“Se trata de un libro de gran utilidad para los esposos y sacerdotes. Por eso animo a los sacerdotes que dedican parte de su ministerio pastoral a la familia, a los delegados de pastoral familiar, a los teólogos y moralistas estudiosos de estos problemas, a los laicos comprometido en temas familiares, y en general, a todos los esposos que quieran seguir en su matrimonio una conducta abierta a la vida, a que estudien estas cien preguntas y respuestas, con la seguridad de que en ellas encontrarán cumplida información a sus problemas.” (Mons. García Gascó, Arzobispo de Valencia)
Pedidos: Edicep. Almirante Cadarso, 11. 46005 Valencia (España) Fax +34 963.952.297
¿Cómo reconocer la fertilidad?
A.Otte, C.Medialdea, F.González y P.Martí.(1998) ¿Cómo reconocer la fertilidad? El método sintotérmico. Madrid: Eiunsa
“Es un manual práctico que expone en un lenguaje sencillo el fundamento del método sintotérmico de regulación natural de la fertilidad. Las autoras pertenecientes al Instituto Valenciano de Fertilidad y Relaciones Familiares han conseguido lo que hasta la fecha es el mejor manual sobre regulación de la fertilidad en castellano. Altamente recomendable a todo género de público.”
Manifiesto anticonservador
José Pérez Adán (1999). Temas de sociología cristiana. Valencia: Ediciones Carmaiquel
“Va dirigido a dos tipos de personas: al católico reflexivo que quiere fundamentar mejor su vida cristiana en medio de la cambiante y mudable sociedad en la que vive, y a aquellos que tienen curiosidad por ver cómo un sociólogo puede ser también cristiano creyéndoselo de verdad.”
Pedidos: Jose.Perez@uv.es
El gran desafío
Juan C. Sanahuja (1995), El gran desafío: la cultura de la vida contra la cultura de la muerte, Buenos Aires: Serviam
El libro muestra la coordinación de las políticas antivida a nivel mundial y el papel de la ONU en la lucha contra la vida en el mundo.
La cultura de la vida
Ricardo Latorre (2000), La cultura de la vida, Santa Rosa (Argentina): Extra
Dirigido principalmente a adolescentes y jóvenes como material docente, el autor expone el panorama actual y las razones que ventilan la lucha entre la cultura provida y la cultura promuerte en el mundo moderno.
Pedidos: morotom@arnet.com.ar
Aborto y Eutanasia. 100 Cuestiones y respuestas

Conferencia Episcopal Española. Comité Episcopal para la Defensa de la Vida (1993), Aborto y Eutanasia 100 preguntas y respuestas. Madrid: Pastoral Universitaria
Publicación clara, didáctica y asequible acerca del valor de la vida humana. Dirigido no sólo a los fieles cristianos y a sus formadores, sino también al conjunto de ciudadanos, a los legisladores y a los gobernantes, sean cuales fueren sus creencias o convicciones.
Pedidos: Capellanía Ciencias de la Información, Universidad Complutense, 28.040 Madrid.
El SIDA: otra visión
Comité Independiente Anti-Sida (1999), El sida: otra visión. Valladolid: CIAS
Manual que trata de informar y agitar el cocotero de todos, y en especial de estamentos gubernamentales, para que sean capaces de asumir las medidas necesarias, por dolorosas o impopulares que fueran, y poner freno a la epidemia.
Pedidos: Comité Independiente Anti-Sida. Apdo. 4128, Valladolid (España).
El Amor a la vida
Clara Lejeune ( 2000), El amor a la vida, Madrid: Ediciones Palabra. Serie Vivencias.
Médico, investigador, Jérône Lejeune asumió un compromiso que transformó su vida en un destino. Científico destacado a escala mundial, fue ante todo un hombre sencillo y bueno, cuya humildad y mirada luminosa dejaron huella en todos los que le conocieron.
Cómo valorar mi sexualidad
Manuel Barceló (2001), Cómo valorar mi sexualidad, Madrid: Ediciones Internacionales Universitarias. 122 páginas.
Manuel Barceló vuelca en este libro toda su amplia experiencia como psiquiatra y como humanista. El libro es un texto proamor, provida y progente. Interesa a matrimonios jóvenes, padres y educadores.
El Sida sin engaños
Juncal Martínez y Pedro Pérez (2001), El Sida sin engaños. Valladolid (CIAS). 88 páginas.
Este libro nos ofrece datos, informes e ideas que nos acercan a la realidad actual del Sida desde una perspectiva provida.
Pedidos: Comité Independiente Anti-Sida. Apdo. 4128, Valladolid (España). cias@lacaja.net , o al teléfono 616773334
Cómo funciona mi cuerpo
Concepción Medialdea (2001), Cómo funciona mi cuerpo. Editorial EIUNSA. 118 páginas.
El inicio de la vida, la pubertad, la adolescencia, las tendencias sexuales, las enfermedades de transmisión sexual, los anticonceptivos, la infertilidad, las técnicas de fecundación artificial y muchos temas más, son tratados de un modo claro y asequible.
Curso de reconocimiento de la fertilidad. Manual de Métodos Naturales
Instituto Valenciano de Fertilidad (2001), Curso de reconocimiento de la fertilidad. Manual de Métodos Naturales. Editorial EIUNSA. 296 páginas.
Un manual de referencia básico para monitores de métodos naturales. Será también de gran ayuda para los usuarios que quieran conocer el funcionamiento y las razones científicas de cada uno de los métodos. Con un lenguaje directo, práctico y asequible a todo tipo de lectores, el Instituto Valenciano de Fertilidad asume el reto de llegar a todos los rincones donde se forman educadores, médicos y enfermeras, novios y padres de familia.
Pedidos: Editorial EIUNSA eiunsa@ibernet.com
Curso de Educación de la Sexualidad para Adolescentes (Programa SABE)
Concepción Medialdea, Ana Otte y José Pérez Adán, Curso de Educación de la Sexualidad para Adolescentes (Programa SABE). Editorial EIUNSA. 285 páginas.
El Curso de Educación de la Sexualidad para Adolescentes (Programa SABE) es un manual de referencia básico en la materia para los profesores de secundaria, y es también idóneo para padres, monitores de jóvenes, y centros de formación y ocio de adolescentes.
Pedidos: Editorial EIUNSA eiunsa@ibernet.com
El inicio de la vida
Mónica Molina, El inicio de la vida. Biblioteca de Autores Cristianos.
Esta obra recoge los avances científicos que en los campos genéticos, celular y médico se han realizado sobre el embrión humano, así como las consecuencias que las recientes técnicas de clonación pueden llegar a tener en él.
Bioética y Población
Michel Schooyans, lnstituto Mexicano de Doctrina Social Cristiana, México.
Al autor, reconocido profesor emérito de la Universidad de Lovaina, explica en forma sintética y asequible los principios de la demografía. Con ellos, repasa los tópicos más comunes utilizados en la promoción del control natal.
¿Superpoblación?
Anselm Zurflluh, Ed. Rialp, España.
El autor desmantela el mito de la superpoblación. Para ello analiza, conforme los datos científicos disponibles, cada uno de los argumentos utilizados por quienes han promovido dicho mito. La obra es rigurosa, pero escrita en un lenguaje sencillo y asequible.
La Mujer Hoy – Después de Pekín
AA.VV., JC Ediciones, Argentina.
Este libro interdisciplinario, analiza la problemática del feminismo actual desde distintos ángulos; sus reivindicaciones, sus límites, sus fundamentos ideológicos y los desafíos que presenta su superación por un feminismo femenino.
Para adquirirlo diríjase a: joscala@onenet.com.ar
Y después del aborto ¿qué?
María del Carmen Alva López, Ed. Trillas, México.
La autora trata de modo exhaustivo el síndrome post-aborto, recogiendo su vasta experiencia en la materia. Su importancia radica en que se trata de un tema deliberadamente silenciado en la literatura médica y científica.
Para adquirirlo diríjase por fax al (52) (5) 56-330870.
Engaño Mortal
James Sedlak y Jorge Scala, Ed. Vórtice, Argentina.
Sedlak describe la actividad actual de las filiales de EE.UU. y Canadá, de la Federación Internacional de Paternidad Planificada (IPPF), que es la principal promotora del cambio de las pautas de la moral sexual en el mundo, para lo cual promueve el aborto, la contracepción, la instrucción sexual hedonista, el homosexualismo, etc. Scala analiza la actuación de la filiar argentina de la IPPF.
Para adquirirlo diríjase a vorticelibros@sinectis.com.ar
IPPF – La Multinacional de la Muerte
Jorge Scala, 2° Edición Ampliada, Editorial Promesa, Costa Rica.
Se trata de un estudio sistemático y actualizado de la Federación Internacional de Paternidad Planificada (IPPF). Su mayor mérito radica en que el grueso de las referencias están tomadas de información oficial de dicha institución o de sus filiales nacionales. Más de 700 citas avalan la seridad del trabajo. Cuenta con índices muy completos que facilitan la búsqueda de las referencias y documentación recogidas.
Para adquirirlo diríjase a: edicionespromesa@hotmail.com
Género y Derechos Humanos
Jorge Scala, Editorial Promesa, Costa Rica.
Sintético libro que explica y documenta la ideología de género, y su utilización dentro de los sistemas educativo y de derechos humanos de la ONU, para lo cual se vale de la herramienta de la manipulación del lenguaje.
Para adquirirlo diríjase a edicionespromesa@hotmail.com
Cómo manifestar el amor
Ana Otte, Editorial EIUNSA, España.
Este libro informa con claridad y delicadeza sobre la vida sexual y afectiva en todas las edades del matrimonio. La Dra. Otte, aprovechándose de su larga experiencia en asesoramiento matrimonial, nos habla de cómo conocerse bien y cómo resolver problemas que se presentan con frecuencia en la vida conyugal.
Para adquirirlo diríjase a eiunsa@ibernet.com

 

Libros a favor de la boda
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Aborto como violación del derecho a la vida,

UNIVERSIDAD DE COSTA RICA
FACULTAD DE DERECHO

 

Tesis de grado para optar por el título de Licenciatura en Derecho

 

Aborto como violación del derecho a la vida

 

Carolina Gallegos Steinvorth
Andrea Montvelisky Rochwerger

 

2001

DEDICATORIA

 

 

 

 

 

 

A todos aquellos que no dejaron nacer.

INDICE GENERAL
DEDICATORIA…………………………………………………………………………………………….i
INDICE GENERAL………………………………………………………………………………………ii

INDICE DE CUADROS Y TABLAS……………………………………………………………….xi

RESUMEN DEL TRABAJO FINAL DE GRADUACIÓN……………………………………xii

INTRODUCCION…………………………………………………………………………………………1

TITULO PRIMERO: DERECHO A LA VIDA Y ABORTO………………………………….6
CAPITULO PRIMERO: DEL DERECHO A LA VIDA……………………………………….6
Sección Primera:  Concepto de Persona………………………………………………………6
A) Persona en el derecho romano…………………………………………………………………6
a) Requisitos para ser considerado persona en el Derecho Romano……………7
1. Existencia del hombre…………………………………………………………………….7
           2. Estado de libertad…………………………………………………………………………..9
           3. Estado de ciudadano…………………………………………………………………….10
       4. No estar sujeto a la autoridad familiar……………………………………………..11
      b)  La capacidad en el derecho romano…………………………………………………..12
B) Persona en el derecho costarricense……………………………………………………….13
a)  Concepto de persona………………………………………………………………………..13
b) Capacidad de la persona…………………………………………………………………. 21
1. Capacidad de goce………………………………………………………………………21
2. Capacidad de ejercicio………………………………………………………………….23
c) Derechos de la personalidad……………………………………………………………..25
1. Vida……………………………………………………………………………………………26
2. Imagen……………………………………………………………………………………….29
3. Nombre………………………………………………………………………………………30
4. Integridad Corporal………………………………………………………………………32
5. Honor…………………………………………………………………………………………35
6. Libertad………………………………………………………………………………………37
Sección  Segunda:  El Concebido………………………………………………………………39
A)  El concebido en el Derecho Romano……………………………………………………….39
B)  Momento de la concepción…………………………………………………………………….42
C)  Desarrollo de la vida intrauterina…………………………………………………………….48
D)  La condición jurídica del concebido…………………………………………………………58
 a) El concebido como ser humano con autonomía y vida propia…………………58
 b) Naturaleza jurídica de la protección al concebido………………………………….65
          1.  Teoría de la ficción……………………………………………………………………….66
          2.  Personalidad condicional o provisional…………………………………………….67
          3.  Derechos sin sujeto………………………………………………………………………70
 c) La frase “… para todo lo que le favorezca …”…………………………………………71
E) Tutela del concebido……………………………………………………………………………..73
a)  Al sancionar el aborto en la legislación penal……………………………………….74
     b)  Al otorgarle al concebido un Día Nacional…………………………………………….75
     c)  Al garantizarle el derecho a la vida………………………………………………………77
     d)  Al proteger sus posibilidades sucesorias………………………………………………79
     e)  Al poder el concebido recibir donaciones……………………………………………..81

Sección Tercera: El derecho a la vida…………………………………………………………83
A)  Concepto de vida………………………………………………………………………………….83
B)  Derecho a la vida………………………………………………………………………………….84
C)  La vida como bien jurídico y su protección constitucional…………………………..88

CAPITULO SEGUNDO: ABORTO………………………………………………………………91
Sección Primera: Historia del Aborto…………………………………………………………..93
Sección Segunda:  Definición y concepto de aborto……………………………………..98
A)  Concepto Etimológico……………………………………………………………………………98
B)  Concepto Jurídico…………………………………………………………………………………99
C)  Concepto Médico………………………………………………………………………………..101
Sección Tercera: Tipos de Aborto……………………………………………………………..102
A) Primera clasificación…………………………………………………………………………….103
a) Aborto espontáneo………………………………………………………………………….103

b)  Aborto inducido o provocado…………………………………………………………….103

B) Segunda clasificación…………………………………………………………………………..104
a) Aborto procurado……………………………………………………………………………104
b) Aborto consentido…………………………………………………………………………..105
c) Aborto sufrido…………………………………………………………………………………105
d) Aborto consensual………………………………………………………………………….106
e) Aborto culposo……………………………………………………………………………….106
f) Aborto doloso…………………………………………………………………………………107
g) Aborto ético……………………………………………………………………………………107
h) Aborto eugenésico………………………………………………………………………….108
i) Aborto honoris causa………………………………………………………………………110
j) Aborto letal…………………………………………………………………………………….110
k) Aborto preterintencional…………………………………………………………………..111
l) Aborto social………………………………………………………………………………….111
m) Aborto tentado………………………………………………………………………………..111
n) Aborto terapéutico…………………………………………………………………………..112
Sección Cuarta:  Técnicas de Aborto…………………………………………………………113
A) Procedimientos obstétricos abortivos……………………………………………………..114
1.  Dilatación y curetaje………………………………………………………………………..114
     2.  Aspiración o succión………………………………………………………………………..115
     3. Histerostomía o Cesárea…………………………………………………………………..116
     4.  Método Salino o Envenenamiento Salino……………………………………………117
     5.  Aborto de nacimiento parcial…………………………………………………………….118
B) Infusiones, drogas, compuestos y maniobras abortivas…………………………….119
     1.  Pastilla RU-486……………………………………………………………………………….119
     2.  Pastilla “Morning After” o “Day After”………………………………………………….122
     3.  Dispositivo Intrauterino (DIU)…………………………………………………………….123
     4.  Inserción intrauterina de dispositivos………………………………………………….124
     5.  Inyección intrauterina de soluciones………………………………………………….124
     6.  La automedicación con base en fármacos………………………………………….125
     7.  Ejercicios físicos y acciones bruscas………………………………………………….126
Sección Quinta: Efectos físicos y psicológicos del aborto…………………………….126
Sección Sexta: El delito de aborto…………………………………………………………….134
A)  Delito de aborto………………………………………………………………………………….134
      a)  Características del delito…………………………………………………………………136
      b)  Sistemas despenalizadores del aborto………………………………………………138
           1.  Sistema de plazo……………………………………………………………………….138
           2.  Sistema de los indicadores………………………………………………………….143
a.  Indicación terapéutica o médica……………………………………………..143
b.  Indicación eugenésica…………………………………………………………..144
c.  Indicación jurídica, ética o criminológica………………………………….145
d. Indicación económica o social………………………………………………..145
e. Otras indicaciones………………………………………………………………..146
      c)  Aborto en el código penal costarricense…………………………………………….149
           1.  Aborto con o sin consentimiento…………………………………………………..149
           2.  Aborto procurado……………………………………………………………………….152
           3.  Aborto honoris causa………………………………………………………………….153
           4.  Aborto impune…………………………………………………………………………..154
           5.  Aborto culposo…………………………………………………………………………..158
6. La tentativa de aborto…………………………………………………………………159
B)  Infanticidio…………………………………………………………………………………………160
C)  Actitudes y prácticas del aborto en Costa Rica……………………………………….167
      a)  Proyecto de ley………………………………………………………………………………167
      b)  Prácticas del aborto en Costa Rica…………………………………………………..180
 

TITULO SEGUNDO: EL ABORTO Y EL DERECHO A LA VIDA EN EL ÁMBITO INTERNACIONAL……………………………………………………………………………………196
CAPITULO PRIMERO:  REGULACIÓN DEL ABORTO Y DEL DERECHO A LA VIDA EN EL DERECHO COMPARADO……………………………………………………..196
Sección Primera:  Interpretaciones jurisprudenciales…………………………………..196
A)  Jurisprudencia Costa Rica……………………………………………………………………196
a) Jurisprudencia de la Sala Constitucional……………………………………………196
            1.  Voto Nº 647-90 de la Sala Constitucional…………………………………….196
            2.  Voto Nº 1394-94 de la Sala Constitucional…………………………………..198
            3.  Voto Nº  2000-02306 de la Sala Constitucional…………………………….199
b) Sala Tercera…………………………………………………………………………………..207
1. Resolución Nº 268-F-92………………………………………………………………207
2. Resolución Nº 453-F-93………………………………………………………………209
B)  Corte Suprema de Justicia, Estados Unidos de América………………………….213
      a)  Roe vs. Wade………………………………………………………………………………..213
      b)  Planned Parenthood of Central Missouri vs Danforth…………………………..221
      c) Webster vs. Reproductive Health Services………………………………………….222
      d) Ohio vs Akron Center for Reproductive Health y Jane Hodgson vs
          Minnesota………………………………………………………………………………………223
C)   Jurisprudencia constitucional alemana………………………………………………….225
Sección Segunda: Regulación legal del aborto en el derecho comparado……..228
A)  Situación jurídica del concebido en la codificación civil latinoamericana…….228

a) Aquellos países que definen la persona como “todo individuo de la
especie humana……………………………………………………………………………..229
b) Aquellos países que especifican el origen de la persona desde el
nacimiento……………………………………………………………………………………..230
c)  Aquellos países que estipulan que se es persona desde la concepción…232
B) Situación jurídica del concebido en la codificación civil europea………………..233
C) Regulación del delito de aborto en la codificación penal Latinoamericana…..235
D) Ley sobre la violencia contra víctimas no nacidas en Estados Unidos………..255

CAPITULO SEGUNDO:  PROTECCIÓN INTERNACIONAL DEL DERECHO A LA VIDA………………………………………………………………………………………………………258
Sección Primera:  Derecho a la vida en los instrumentos de derecho  Internacional……………………………………………………………………………………………258
A)  Declaración Americana de los Derechos y Deberes del Hombre……………….260
B)  Declaración Universal de los Derechos Humanos……………………………………261
C)  Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos…………………………………261
D)  Convención Americana de Derechos Humanos………………………………………263
E)  Convención sobre los Derechos del Niño……………………………………………….264
F)  Declaración de los Derechos del Niño……………………………………………………266
G) Carta de los Derechos Fundamentales de la Unión Europea…………………….268

CAPITULO TERCERO:  PRÁCTICAS Y OPINIONES CON RESPECTO AL ABORTO EN EL ÁMBITO INTERNACIONAL……………………………………………..270
Sección Primera: Grupos Internacionales Pro Vida y Pro Elección………………..270
A)  Grupos Pro- Vida……………………………………………………………………………….. 274
B)  Grupos Pro- Elección…………………………………………………………………………..274
C)  Grupos Intermedios……………………………………………………………………………..278
E) Posiciones de las Iglesias ante el aborto………………………………………………..279
      a)  Iglesias en contra del aborto…………………………………………………………….279
      b)  Iglesias a favor del aborto………………………………………………………………..280
Sección Segunda:  Actitudes y prácticas del aborto en el mundo………………….281
Sección Tercera: Conferencias Internacionales………………………………………….288
A)  Conferencia Internacional sobre la Población y el Desarrollo, Cairo  1994….288

B)  Cuarta Conferencia Mundial sobre la Mujer, Beijing 1995…………………………291
C) Conferencia Mundial sobre la Mujer, Beijing+5, 2000………………………………..294

TITULO TERCERO: ABORTO COMO VIOLACIÓN AL DERECHO A LA VIDA: ANÁLISIS Y COMENTARIOS……………………………………………………………………301
CAPITULO PRIMERO: CONSIDERACIONES GENERALES………………………..301
Sección Primera: Una correcta visión del aborto desde la perspectiva de los derechos humanos…………………………………………………………………………………..301
Sección Segunda:  El aborto no es un derecho: es una violación a un  derecho…………………………………………………………………………………………………..311

CAPITULO SEGUNDO: LA DEFENSA DEL ABORTO EN DETERMINADAS CIRCUNSTANCIAS, SE FUNDAMENTA EN “JUSTIFICACIONES” ABSOLUTAMENTE INACEPTABLES……………………………………………………….318
Sección Primera: La realidad acerca del aborto eugenésico…………………………318
Sección Segunda: Análisis del mal llamado “Aborto Terapéutico”…………………325
Sección Tercera: Aborto y violación…………………………………………………………..335
Sección Cuarta: La absurda frase “Aborto Honoris Causa”…………………………..349

CAPÍTULO TERCERO: LA INEFICACIA DE LA DESPENALIZACIÓN DEL ABORTO………………………………………………………………………………………………..353

CONCLUSIONES…………………………………………………………………………………….368
BIBLIOGRAFÍA………………………………………………………………………………………..387

 
INDICE DE CUADROS Y TABLAS

CUADRO Nº 1.  Porcentaje de mujeres en unión que aceptan
el aborto inducido en las circunstancias que se describe, según
la Encuesta Nacional de Fecundación en 1976 y 1993………………………………….183

CUADRO Nº 2.  Entrada neta de denuncias del delito de aborto
 en las oficinas que integran el Ministerio Público, 1998-1999 ……………………….189

CUADRO Nº 3.  Partos y abortos por región y hospital, Caja
Costarricense de Seguro Social, 1999………………………………………………………..192

CUADRO Nº 4.  Abortos por tipo y periodo de gestación en
hospitales de la Caja Costarricense del Seguro Social………………………………….195

CUADRO Nº 5.  Porcentaje de abortos en países católicos…………………………..286
 
RESUMEN DEL TRABAJO FINAL DE GRADUACIÓN

FICHA BIBLIOGRÁFICA

 GALLEGOS STEINVORTH (Carolina) y MONTVELISKY ROCHWERGER (Andrea). “El aborto como violación del  derecho a la vida”. Tesis para optar por el grado de licenciadas en Derecho, Universidad de Costa Rica, San José, Costa Rica, 2001.

DIRECTOR: Lic. Luis Ricardo Rodríguez Vargas.

LISTA DE PALABRAS CLAVES: Aborto, Vida, derecho a la vida, derecho constitucional, derechos humanos, persona, capacidad, derechos de la personalidad, imagen, nombre, integridad corporal, honor, libertad, concebido, desarrollo intrauterino, ser humano, aborto espontáneo, aborto inducido o provocado, aborto procurado, aborto consentido, aborto sufrido, aborto consensual, aborto culposo, aborto doloso, aborto ético, aborto eugenésico, aborto honoris causa, aborto letal, aborto preterintencional, aborto social, aborto tentado, aborto terapéutico, aborto impune, técnicas de aborto, dilatación y curetaje, aspiración o succión, cesárea o histerostomía, solución salina, aborto de nacimiento parcial, pastilla RU-486, Pastilla “Morning After” o “Day After”, dispositivo intrauterino, inserción intrauterina de dispositivos, inyección intrauterina de soluciones, automedicación con base en fármacos, ejercicios físicos y acciones bruscas, delito de aborto, sistemas despenalizadores del aborto, tentativa de aborto, infanticidio, jurisprudencia de la Sala Constitucional, Jurisprudencia de la Sala Tercera, Jurisprudencia de la Corte Suprema de Justicia de Estados Unidos de América, Jurisprudencia constitucional Alemana, Declaración, Instrumentos de derecho internacional, grupos internacionales pro-vida, grupos internacionales pro-elección, conferencias internacionales.

RESUMEN:

Este Trabajo procura demostrar que debido a que la vida del ser humano empieza desde la concepción, el aborto constituye una violación al derecho a la vida.

En esta investigación se realiza un análisis exhaustivo de los distintos tipos de aborto -aborto espontáneo, inducido o provocado, procurado, consentido, sufrido, consensual, culposo, doloso, ético,  eugenésico, honoris causa, letal,  preterintencional, social, tentado, terapéutico, impune- de acuerdo con las distintas técnicas: dilatación y curetaje, aspiración o succión, cesárea o histerostomía, solución salina, aborto de nacimiento parcial, pastilla RU-486, Pastilla “Morning After” o “Day After”, dispositivo intrauterino, inserción intrauterina de dispositivos, inyección intrauterina de soluciones, automedicación con base en fármacos,  ejercicios físicos y acciones bruscas. Así como los efectos físicos y psicológicos del aborto.

De igual forma se estudia jurisprudencia nacional e internacional del aborto, así como los argumentos que se realizan a favor y en contra de éste.

Se analiza la condición jurídica y la tutela del concebido como ser humano con autonomía y vida propia. Se realiza un estudio del derecho a la vida, como derecho absoluto y como el primero de todos los derechos y se  analiza jurisprudencia nacional e internacional  acerca de este derecho.

Se concluye que cualquier tipo de aborto es una violación al derecho a la vida y por ende no existe derecho a abortar, pues no existe el derecho a matar.

 

INTRODUCCIÓN

El derecho a la vida es la base de todos los demás derechos, sin éste, todo esfuerzo por obtener los demás derechos y libertades es ilusorio.

Nuestra sociedad tutela y protege determinados valores fundamentales y establece una jerarquía para clasificar su protección. Sin duda, el valor principal en la jerarquía jurídica  y  por ende, el que merece mayor protección, es la vida.

No podemos cerrar nuestros ojos ante la eliminación masiva de seres humanos inocentes por medio de la práctica indiscriminada del aborto.  El tema es de incalculable trascendencia, ya que se está cuestionando el don más preciado con que contamos los seres humanos, a saber: el derecho a la vida. 

La investigación proporciona un detallado análisis de la realidad del aborto, sus prácticas y técnicas.

 Asimismo se hace alusión a lo proclamado en la jurisprudencia nacional e internacional en relación con el tema del aborto y con el derecho a la vida.

La legislación vigente no protege adecuadamente a este ser humano incapaz de defenderse por sí mismo.  Consideramos que el legislador fue muy benévolo a la hora de sancionar este delito, ya que el aborto debe ser equiparado al delito de homicidio calificado.

El derecho castiga el homicidio, ya que matar a otro ser humano se considera un verdadero crimen pero ¿no es mucho más monstruoso dilatar violentamente el cuello uterino, introducir un hierro o una aspiradora en la matriz, o abrir la barriga de la madre para echar fuera el cuerpo de un ser indefenso e inocente, sin más culpa que la de haber sido concebido?

 A pesar de las restricciones legales y morales que existen en nuestro país con respecto al aborto, éste no deja de ser una realidad, una realidad que reviste proporciones alarmantes.

A través de una amplia y detallada labor investigativa se pretende resaltar la importancia del derecho a la vida y asimismo establecer un análisis crítico del por qué el aborto es una violación a este derecho tan preciado.

Por lo tanto, la hipótesis planteada para realizar la investigación fue: Demostrar que debido a que el concebido, desde el momento de la fecundación del óvulo por el espermatozoide es titular del derecho a la vida, la práctica del  aborto constituye una violación a este derecho fundamental.

Como objetivos generales del presente trabajo se plantean los siguientes:
1- Analizar si el aborto constituye o no  una violación a los derechos humanos en general y al derecho a la vida en particular.
2- Analizar si bajo ciertas circunstancias debería legalizarse el aborto, o por el contrario mantenerse firmes en que nadie bajo ningún  pretexto puede decidir sobre la vida de otro ser humano.
3- Crear conciencia en todos los costarricenses de la necesidad de perseguir y sancionar el aborto a nivel social y legal.

Los objetivos específicos del trabajo se dirigieron a exponer y analizar los siguientes puntos:
1- Aspectos fundamentales del aborto.
2- El delito de aborto en la legislación costarricense.
3- Realidad de la práctica del aborto en Costa Rica.
4- Casos Judiciales en los que se ha generado gran polémica a nivel mundial acerca de la temática del aborto.
5- La discusión doctrinal acerca del momento en que se considera que hay vida.
6- La polémica acerca legalidad del aborto en casos de violación e incesto, aborto terapéutico y aborto eugenésico. 

La metodologia consistió en una investigación bibliográfica y un análisis de la doctrina y jurisprudencia tanto nacional como internacional. Se utilizó tanto el método descriptivo como el analítico, para obtener un conocimiento amplio del tema que permitiera demostrar nuestra hipótesis.

La investigación se divide en tres títulos. El primero se denomina Derecho a la Vida y Aborto, el cual se divide  a su vez en dos capítulos, el primero acerca del derecho a la vida el cual contiene a su vez tres secciones, la primera acerca del concepto de Persona, la segunda acerca del concebido y la tercera acerca del derecho a la vida. El capítulo segundo se refiere al aborto y se divide en seis secciones: Historia, definición y concepto, tipos, técnicas, efectos físicos y psicológicos  del aborto y el delito en sí.

El título segundo se refiere al aborto y el derecho a la vida en el ámbito internacional. Se divide en tres capítulos. El primero referido a la regulación del aborto y del derecho a la vida en el derecho comparado, el cual se divide a su vez en dos secciones. En la primera se analizan las interpretaciones jurisprudenciales tanto a nivel nacional como internacional y en la segunda la regulación legal del aborto en el derecho comparado. El capítulo segundo analiza la protección internacional del derecho a la vida y consta de una sección que se refiere al derecho a la vida en los instrumentos de derecho internacional. El capítulo tercero hace referencia a las prácticas y opiniones con respecto al aborto en el ámbito internacional y se divide en tres secciones. La primera acerca de los Grupos Internacionales Pro Vida y Pro Elección, la segunda sobre las actitudes y prácticas del aborto en el mundo y la tercera acerca de Conferencias Internacionales.

En el tercer título se analiza el aborto como una violación del derecho a la vida y consta de tres capítulos. El primero sobre consideraciones generales el cual se divide a su vez en dos secciones, la primera se denomina “una correcta visión del aborto desde la perspectiva de los derechos humanos”  y la segunda “El aborto no es un derecho: es una violación a un derecho.” En el  capítulo segundo se analiza el porqué la defensa del aborto en determinadas circunstancias, se fundamenta en “justificaciones” absolutamente inaceptables. Este capítulo se divide a su vez en cuatro secciones. La primera acerca de la realidad del aborto eugenésico, la segunda analiza el mal llamado “Aborto Terapéutico”, la tercera se refiere al aborto y la violación y la última acerca de la absurda frase “Aborto Honoris Causa”.

Por último en el capítulo tercero se analiza la ineficacia de la despenalización del aborto.

 

 

Aborto como violación del derecho a la vida,
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Austria: no pudieron salvar al bebé., Jose María López-Barajas

Austria: no pudieron salvar al bebé.

José María López-Barajas

 

El caso de la madre embarazada en coma ha llamado la atención sobre la necesidad de proteger la vida humana intrauterina

 

            Viena.- El domingo 15 de mayo todos los periódicos austriacos tenían titulares muy parecidos: “Muere el niño de la madre en coma”, “El bebé en coma fallece tras un aborto natural”, “Todavía sin aclarar la muerte del bebé”… La prensa y todos los medios de comunicación del país siguieron los acontecimientos muy de cerca. Nadie habló de “feto” o “embrión”, sino de “bebé”, “niño” o “muchacha”. El caso fue conocido como “Koma-Baby”.

            Como se recordará, Monika M., la madre, de 36 años, sufrió a principios de mayo una conmoción cerebral que le dejó en coma y fue internada en el Rudolfstiftung Hospital de Viena. Un caso como el suyo es más que corriente en la vida de un hospital, pero Monika estaba embarazada de 18 semanas. La gran cuestión que se planteó los primeros días fue si convenía o no mantener las funciones vitales de la madre en caso de su muerte, para poder sacar adelante al niño, que necesitaba para sobrevivir pasar al menos otras siete semanas en el seno materno. Por desgracia para el bebé, la madre sufrió un aborto espontáneo.

            A pesar de lo trágico del caso, en Austria se pudo ver cómo todos reconocieron la existencia en el seno materno de una vida humana digna de protección. El más destacado defensor de la vida del niño fue el jefe de la unidad de cuidados intensivos donde está internada la madre, Paul Sporn, quien declaró que, en el caso de muerte de la madre, “no puedo matar al niño. Tiene cinco meses, se mueve, su corazón funciona perfectamente. No hay ninguna duda: es un ser humano, una vida que hay que proteger. Como médico sería incapaz de matarlo. En el caso de la muerte de la madre, no podría apagar los aparatos respiratorios sabiendo que así mataría al bebé que vive en el seno materno”.

            También en el campo jurídico se habló claramente de la necesidad de proteger esa vida. Ante la primera negativa del padre y los abuelos a poner medios para sacar adelante al bebé, Rudolf Welser, Presidente del Instituto de Derecho Civil en Viena, manifestó su sorpresa: “Ni el padre ni los abuelos pueden decidir sobre la vida de sus hijos o nietos. No pueden decidir si deben vivir o morir tanto cuando ya han nacido como cuando todavía no han nacido”.

            Pero los mismos familiares cambiaron de opinión. El día antes de la muerte del niño, el médico Sporn mostró al padre los indicios de vida en el seno de su mujer. Según declaraciones de Sporn, “el padre se emocionó viendo cómo se movía su hijo. Cambió su opinión inmediatamente y pensó que su mujer habría decidido lo mismo”.

            La ministra de Sanidad, Christa Krammer, socialista, declaraba que “tenemos que hacer todo lo posible para que el niño pueda nacer”. Ésta es una gran contradicción. Como escribía Pia Maria Plechl en el diario Die Presse: “Este caso ha despertado la atención de los partidarios del aborto. Desde luego, en el caso de un no nacido que en dos o tres semanas podría desarrollarse sin problemas fuera del seno materno, es muy fácil la argumentación por la vida, cosa mucho más complicada en el caso de un joven embrión. Pero que la vida humana no tiene un comienzo en fecha concreta entre la concepción y el nacimiento ha quedado mucho más claro en este caso”.

            La ley austriaca permite el aborto libre durante los tres primeros meses del embarazo. Incluso Der Standard, un diario muy liberal de Viena, planteaba “que está muy bien que se prohíba el aborto después del tercer mes, porque el niño es casi un niño”. Pero no se planteaba claramente la verdadera pregunta: ¿qué es el aquello que se puede matar sin problemas durante los tres primeros meses del embarazo?

            Este caso se ha parecido mucho al del “Bebé de Erlangen”, ocurrido en Alemania en 1992, que permaneció cuarenta días en el cuerpo de la madre muerta tras un accidente de tráfico. Entonces, el bebé tenía cuatro meses y medio, y los familiares quisieron salvarlo. Sin embargo, como ahora, el embarazo terminó por un aborto natural (ver servicio 157/92).

 

 

José María López-Barajas

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Lecciones de Historia, Miguel D´Ors

Lecciones de Historia

 

Miguel D’Ors. Poeta y profesor de Literatura en la Universidad de Granada.

Tomado de : “Lecciones de Historia”, Punto y Aparte, Ed. Comares, Granada, 1992, pp 97-98).

 

 

          La segunda mitad del siglo XX

proclamó la bandera de la paz y de la vida :

la vida de Mick Jagger,

la vida de Alí Agca, la de Charles

Manson, la de Bokassa,

la de José Rodríguez, son sagradas ;

la vida de las focas y de las sequoias

y hasta la vida de los vietnamitas

son sagradas, etcétera…

          Muy bien, señores, pero

mientras el Universo se llenaba

de palomitas rosas, mientras todos ustedes

hacían el amor y no la guerra,

en cada útero un Auschwitz, un Dachau, un Stalin,

un Führer, un Vietnam, un Paracuellos,

un negro y fiero y ciego bombardeo.

Todo legal, no sufra, toda a cargo

de la Seguridad Social, naturalmente.

          Cinco, veinte, sesenta millones, ochocientos

millones de personas -Dios lleva cuenta exacta-

asfixiadas, quemadas, trituradas

(con absoluta higiene y música ambiental

para que nadie diga).

Yo he escuchado sus llantos diminutos,

he visto sus milímetros de espanto ,

sus deditos de leche desvalida

moviéndose en el cubo funerario.

Yo levanto estos versos como un volcán de rabia

y grito a las estrellas

que el mayor genocidio de este planeta fue

la segunda mitad del siglo XX.

 

 

 

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Abortion as the law: dangerous mischief at the United Nations

DANGEROUS
MISCHIEF
AT THE
UNITED NATIONS
ABORTION AS THE
LAW OF THE WORLD
Austin Ruse

 

Descargar Abortion as the law: dangerous mischief at the United Nations

Just as U.S. abortion proponents did an end run
to the courts and around the democratic process,
international abortion proponents have attempted
the same thing, this time using international
documents drafted through negotiations
at the United Nations (UN) and its attendant
agencies, conferences, and commissions.
Just as we understand that the courts are the part
of government furthest removed from the
people, how much further removed is the typical
citizen from the always arcane and mostly
unknown international organs that operate in
New York, Geneva, Vienna, and elsewhere? Yet
these are the bodies which seek to remove all
limits to abortion in roughly 191 countries. Clustered
around these quasigovernmental entities
is a network of international and national activist
groups – scholars, lawyers, journalists –
which applies significant legal and financial
2 The International Scene
muscle to bring the whole world into line with
abortion-on-demand, that is, abortion without
the necessity of a reason. This chapter will show
the state of abortion in national laws around the
world and how generally non-binding UN instruments
are used to change those laws.
An Overview
The tide of abortion runs high around the world.
We know this chiefly from two studies, one from
the Center for Reproductive Law and Policy,1 a
New York-based legal and policy think tank that
promotes abortion-on-demand internationally,
and the other from the generally unbiased Population
Division of the UN’s Department of Economic
and Social Affairs,2 the chief UN statisticians.
Each study examines the laws in 191 countries
and categorizes them according to their
abortion policies. The laws run the spectrum
from allowing abortion only to save the mother’s
life to abortion-on-demand, with most countries
(124 out of 191) falling somewhere in between.
These 124 countries represent 66 percent of the
world’s population.3 Abortion laws in the
middle group of 67 countries, representing 34
percent of the world’s population, run the fairly
narrow range of familiar reasons: the mother’s
physical health, mental health, and socioeconomic
grounds.4 Most countries also allow abortion
because of rape and incest.5
The seventy-four countries, representing 26
percent of the world’s population, with the most
pro-life laws on abortion (allowing abortion only
to save the mother’s life) are mostly from the
developing world (Latin America, Africa, the
Near and Far East).6 They include: Bangladesh,
Benin, Chile, Congo, Egypt, Guatemala, LebaDangerous
Mischief at the United Nations 3
non, Mexico, Myanmar, Syria, Uganda, Yemen,
and others. Three European countries are included
in this group: Ireland, Andorra, and
Malta.7
Thirty-three nations, with 9.9 percent of the
world’s population, allow abortion to save the
mother’s physical health and her life. They include:
Argentina, Jordan, Kuwait, Morocco,
Qatar, Peru, Rwanda, Saudi Arabia and Zimbabwe.
Two European nations fall within this
group: Poland and Liechtenstein.8
Twenty nations, representing 2.6 percent of
the world’s population, allow abortion for reasons
of mental health, as well as to save the
mother’s physical health or life. They include
Algeria, Bahrain, Gambia, Israel, New Zealand,
Spain, Portugal, and Switzerland.9
Fourteen nations, representing 20.7 percent
of the world’s population, allow abortion on socioeconomic
grounds, as well as to protect the
mother’s physical health, mental heath or life.
This group is more economically advanced and
includes Nordic countries which tend to lead the
way in pressuring smaller states to allow abortion-
on-demand. It group includes: Australia,
Finland, Iceland, India, Japan, Luxembourg, and
the United Kingdom.10
The last category includes those countries
with the most expansive abortion laws – that is,
laws without restriction as to reason. This group
includes fifty nations representing 40.8 percent
of the world’s population. Among others they
are: Albania, Austria, Belgium, Bulgaria, China,
Czech Republic, France, Germany, Greece, Italy,
4 The International Scene
Netherlands, Norway, Russian Federation, Turkey,
and the United States.11
A closer look at this last category shows that,
with the possible exception of China, it is the
U.S. that has the most unlimited abortion. Even
with measures such as parental notification, the
U.S. abortion regime is abortion-on-demand up
to the moment of delivery and beyond.12 While
a number of nations fall within the category of
“on demand,” one still finds limits in other countries
that do not exist in the U.S. The most obvious
is the “gestational restriction,” which sets a
time limit beyond which a woman may not get
an abortion. Many European nations, including
France, Germany, Greece, Norway and others,
have legal gestational limits to abortion of between
twelve and fourteen weeks.13
The Real Story
Of course, this survey of the international situation
hides the frequently meaningless nature of
many of these laws. Going even one step beyond
the “life of the mother” allowance can result in
de facto abortion on demand. In the United States,
for instance, the Supreme Court decided the
abortion case Doe v. Bolton the same day it decided
Roe.14 Doe established the legality of abortions
for the mental health of the mother, and
thus allowed abortion-ondemand. Such “mental
health of the mother” loopholes exist in other
countries’ laws as well. Even when a “gestational
limit” is part of the law, in practice it is
frequently ignored.
Abortion was officially condemned in
French law from 1920 to 1975. The 1975 law allowed
abortion up to the tenth week of pregDangerous
Mischief at the United Nations 5
nancy, but this was expanded to twelve weeks
in 2001. Abortions are also allowed in the later
stages of pregnancy to save the mother’s life, or
because of a lethal disease of the child. Parental
authorization had also been required for girls
under the age of eighteen, but this was struck
down in 2001. Moreover, every woman seeking
an abortion is supposed to be counseled by
Planned Parenthood about the procedure and
its consequences.15
Germany, too, has a legal “gestational limit”
of fourteen weeks, and German women also
must have pre-abortion counseling and then be
“certified” for an abortion. However, according
to Thomas Friedl, staff member for the German
Parliament, “this is most ineffective; 98 percent
of abortions proceed after these counseling sessions.”
16
At the other end of the spectrum, according
to both CRLP and the UN Population Division,
Argentina upholds its abortion laws most vigorously.
17 An Argentine woman may seek an
abortion after a counseling session with a doctor,
who may then determine that her life depends
on having an abortion. The decision rests
with a medical professional, who, at least for
now, is unlikely to expand access according to
vague or unverifiable “health” claims.
Thus, the availability of abortion depends
upon both a country’s abortion laws and the
willingness of the country’s medical professionals
to ensure the laws are not flouted.
All countries in the world have come under
pressure to change their laws to allow for abor6
The International Scene
tion.18 This is true even in the nearly unrestricted
United States. Most of this pressure comes from
the international abortion lobby working from
the United States and the European Union. True
to their anti-democratic record, they work from
the top down, using international instruments
negotiated at the United Nations and the European
Parliament. A wide array of international
organizations is involved, including rich foundations
(Ford, Gates), lending institutions (the
World Bank and the International Monetary
Fund), and UN agencies (UN Children’s Fund,
UN Population Fund, and the World Health
Organization).
The Latest Ruse: Abortion as a universal
“human right”
In recent years abortion has become something
of an obsession at the UN and increasingly
within the EU. Formally, the idea is to create
what is called “customary international law.”
Customary international law is created either
through the near unanimous, nationby-nation
ratification of certain laws, the single-stroke acceptance
of an international treaty, or the repetitious
use or acceptance of certain phrases and
ideas in international documents.
On the question of abortion, proponents
have never attempted a straightforward treaty
on this subject alone, and they certainly will not
try anytime soon. They simply do not have the
support of world opinion, and they know it.
Abortion is hardly ever mentioned by name in
UN documents precisely because it is so contentious.
Instead, code words are used, like “reproductive
health.” They have attempted mostly
Dangerous Mischief at the United Nations 7
to change abortion laws country-bycountry –
sometimes through the legislative process, often
through national courts.
What is fairly new, however, is the attempt
to establish customary international law through
the repetitious use of undefined or ill-defined
terms that actually mean abortion. This strategy
was in play in numerous international meetings
and is now easily recognizable in many of the
outcome documents of those meetings: the Cairo
Programme of Action (1994), the Beijing Platform
for Action (1995), and many others.
The phrase used most frequently to mean
abortion is “reproductive health,” although “reproductive
rights” and “reproductive services”
are also used. “Reproductive health” has been
defined as including abortion only once in a governmentally
negotiated UN document, in the
Cairo Programme of Action.19 Never in any other
governmentally negotiated document has “reproductive
health” been so defined. “Reproductive
health,” however, is officially defined by the
World Health Organization as including abortion.
(The WHO definition is a two-step process
that says “reproductive health” includes “fertility
regulation,” which includes termination of
pregnancy.20) It should be noted that the definition
from an agency such as WHO does not carry
the same weight as a definition negotiated and
agreed to by the member states of the UN.
Though vaguely defined by member states
just once at Cairo, abortion proponents prefer
to leave the term “reproductive health” undefined.
They know the Cairo definition was a
once-in-a-lifetime event, probably never to be
8 The International Scene
repeated, and so they have come to rely on this
implicit definition of “reproductive health” as
including abortion. “Reproductive health” is
therefore something of an empty glass that
policy makers can fill anyway they see fit.
The phrase “reproductive health” is used
dozens of times in UN resolutions and reports.
It is used in documents related to women
(Beijing21 and Beijing +522), housing (Habitat23),
and the environment (Rio’s Agenda 2124 and the
Earth Summit +5).25 It is also used regularly in
less formal documents produced by the myriad
UN commissions, for instance, the Commission
on the Status of Women, and the Commission
on Population and Development.
The phrase is used frequently in UN reports.
In its annual report for 2000, the United Nations
Population Fund (UNFPA) used the phrase a
total of 186 times (the report mentioned clean
water and safe sanitation only once each).26
It is clear from the documentary evidence
that “reproductive health,” which is understood
to include abortion, is among the highest priorities
of the UN system. The purpose is to pressure
governments to change their national laws,
which is accomplished in two ways: first, in the
documents individually and in the UN committees
that many of the documents establish; second,
the accumulation of all these documents
bolsters the claim that abortion is a new international
norm, or part of customary international
law.
The best example of the first approach is the
Convention on the Elimination of All Forms of
Dangerous Mischief at the United Nations 9
Discrimination Against Women (CEDAW), a
treaty now ratified by more than 150 nations
(though not by the U.S., as of this writing in September
2002). CEDAW created a committee to
which nations (“States parties”) must report at
least every four years on their progress in
CEDAW implementation. Though the framers
of CEDAW did not include abortion in the document,
they did include “family planning,” another
notoriously ill-defined UN phrase, and
based on this phrase they have pressured a number
of “States parties” to legalize abortion, including
Ireland, Mexico, and Peru. It should be
emphasized that while the U.S. can effectively
ignore pressure tactics coming from UN committees,
many smaller states cannot. In fact,
negative reports from UN committees can create
large political disturbances for smaller states.
It is the second tactic, however, that most
concerns international abortion opponents – that
is, the accumulation of “reproductive health”
language into customary international law.
Abortion opponents have long feared that the
repetitious use of the phrase “reproductive
health” in UN documents could be used to argue
for a new international norm – a universal
right to abortion. Proponents will say that the
norm has been established precisely because so
many governments have so often agreed to the
phrase, that the right to abortion is understood.
Abortion proponents had not admitted this
tactic publicly until a lawsuit filed against the
Bush Administration in the year 2001.27 Filed by
the New York-based Center for Reproductive
Law and Policy (CRLP), the suit concerns the
“Mexico City” policy, a Reagan-era prohibition
10 The International Scene
on U.S. taxpayer money going to any nongovernmental
organization that supports or performs
abortions overseas. The policy was maintained
during the first Bush Administration but
struck down by President Clinton on his first
day in office. It was reinstated on the first day
of the George W. Bush presidency. In the suit,
CRLP claimed the policy violated their First
Amendment right to free speech. But the most
interesting part of their suit was the claim that
abortion was a universal human right that had
been established as such in non-binding UN
resolutions.
According to the CRLP suit, “Customary
international law is embodied, inter alia, in treaties
(even if not ratified by the United States),
the writings of international law jurists, and
documents produced by United Nations international
conferences.”28 CRLP goes on to say that
even if Roe v. Wade were struck down by the U.S.
Supreme Court, because of the establishment of
a customary right, abortion would still be the
law of our land, indeed, that abortion is the law
of the world. It should also be emphasized that
the CRLP claim is based at least partially on treaties
the U.S. has never ratified and upon UN
resolutions that possess no force in law. Though
the suit was dismissed for lack of standing, it
clearly reveals the intent and tactics of abortion
proponents at the international level.
At this point, abortion opponents at the UN
can claim a limited victory because abortion proponents
have tried to make abortion a universally
recognized human right in UN documents,
but they have failed. They have succeeded only
insofar as they have been able to obfuscate the
Dangerous Mischief at the United Nations 11
meaning of words (specifically, “reproductive
health”) for their own purposes.
The Future
The greatest concern on the horizon is the International
Criminal Court, ostensibly a war-crimes
tribunal that came into force in the summer of
2002. One draft document on the Court included
the term “forced pregnancy,” which could have
been used to attack pro-life laws as “crime(s)
against humanity.” Abortion proponents have
long advocated what they call a “rights-based
approach” to “reproductive health.” The International
Criminal Court will probably be used
to advance this approach.
The good news on the international front is
the increasing close contact and collaboration
between pro-life movements across the globe.
It is now typical that pro-life leaders, including
governmental leaders, work closely together to
thwart the advance of abortion-on-demand. A
growing governmental and non-governmental
coalition at the international level, which fights
the dangerous mischief of the abortion lobby at
the UN and the European Parliament, may undo
the damage of recent years and pave the way
for advances in the cause of life.

Austin Ruse is President of the New York-based
Catholic Family and Human Rights Institute
(C-FAM), an international non-governmental organization
focusing exclusively on UN matters. Mr.
Ruse is also founder and President of the International
Organizations Research Group.
14 The International Scene
Dangerous Mischief at the United Nations 15
Endnotes
1 Center for Reproductive Law and Policy (CRLP),
“The World’s Abortion Laws,” 1999 (hereafter,
“CRLP”).
2 United Nations Population Division, Department
of Economic and Social Affairs, Abortion Policies,
A Global Review, 2001 (hereafter, “Population Division”).
3 CRLP.
4 Ibid.
5 Population Division.
6 Id.
7 Id.
8 CRLP.
9 Ibid.
10 Population Division.
11 CRLP.
12 Population Division.
13 Ibid.
14 Doe v. Bolton, 410 U.S. 179 (1973).
15 Jean-Frederic Poisson, Chief of Staff of Christine
Boutin, Member of French National Assembly,
interview with author.
16 Interview with the Catholic Family and Human
Rights Institute (CFAM), August 1, 2002.
17 See, for instance, CRLP report prepared for the
Committee on the Elimination of All Forms of
Discrimination Against Women (CEDAW),
“Supplementary information on Argentina,”
August 2002.
18 See the CRLP website, www.crlp.org.
19 International Conference on Population and Development,
Programme of Action, paragraph
7.6.
20 See World Health Organization web page,
www.who.int.
21 Fourth World Conference on Women, Platform
for Action, paragraph 94.
16 The International Scene
22 Beijing +5, Women 2000: Gender, Equality, Development
and Peace for the 21st Century, paragraph
12.
23 Habitat, paragraph 136–f.
24 Agenda 21, United Nations Sustainable Development,
paragraph 6.26.
25 Earth Summit +5, Special Session of the General
Assembly to Review and Approve the Implementation
of Agenda 21, paragraph 30.
26 UNFPA, State of the World Population, 2000.
27 The Center for Reproductive Law and Policy vs.
George W. Bush, Colin Powell and Andrew Natsios,
United States District Court, Southern District of
New York.
28 Id.

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A más anticonceptivos más problemas sexuales para los adolescentes, Felipe Vizcarrondo y Adolfo Castañeda

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Descargar A mas anticonceptivos más problemas sexuales para los adolescentes, Felipe Vizcarrondo y Adolfo Castañeda

No son pocos los gobiernos y las organizaciones internacionales que

promueven una “educación” sexual que consiste en hacer disponibles

los anticonceptivos a los adolescentes1. Este tipo de “educación”

sexual, que podemos llamar

 

 

hedonista

, se basa en el mito de que

mientras más disponibles estén los anticonceptivos, habrá menos

casos de infecciones de transmisión sexual (ITS) y embarazos en los

adolescentes1. Muchos padres de familia y otras personas que

defienden una visión correcta de la sexualidad humana han alertado

al público acerca de esta falsedad. Pero no son solamente ellos,

también hay científicos que han estudiado el problema a profundidad

y han llegado a la misma conclusión.

Uno de esos científicos es David Paton, profesor de la Universidad de

Nottingham, en el Reino Unido. En abril del 2004, Paton publicó un

estudio en el cual aborda el tema de la “planificación familiar”

(anticonceptivos, incluyendo los que son abortivos) y los embarazos e

ITS en los adolescentes. El estudio utilizó datos que fueron obtenidos

en Inglaterra entre 1998 y el 2001. Paton concluyó que “el reciente

aumento de la disponibilidad de clínicas de planificación familiar para

la juventud

 

 

está vinculado a un aumento de los índices de ITS en los

adolescentes

 

 

, pero no a cambios en los índices de embarazos en la

mayoría de los grupos de cualquier edad”

 

 

2

. En otras palabras, en el

“mejor” de los casos, una mayor disponibilidad de anticonceptivos

 

 

ha

sido completamente inútil en reducir los índices de embarazos en los

adolescentes

 

 

, y, en el peor, esa disponibilidad ha sido

contraproducente, pues

 

 

ha contribuido al aumento de los casos de ITS

 

en ese mismo sector de la población inglesa.

Pero eso no es todo. El estudio de Paton también arrojó que “el

impacto adverso en las ITS ha aumentado

 

 

significativamente

desde

que la

 

 

anticoncepción de emergencia

[AE] se ha hecho disponible a

gran escala”. La AE consiste en la ingestión de píldoras

“anticonceptivas” u otros fármacos (como el Misoprostol) o en la

colocación de un dispositivo intrauterino (DIU o IUD), cierto número

de horas después de un acto sexual, en el cual no se usaron

anticonceptivos o se cree que estos fallaron y, por lo tanto, se piensa

que ese acto va a ser fecundo

 

 

3

. Como tanto las píldoras

1

 

 

 

Vid. http://www.vidahumana.org, la sección “Educación sexual” en:

http://www.vidahumana.org/vidafam/edusex/edusex_index.html.

 

2

 

 

PATON, D.,

Random Behavior or Rational Choice? Family Planning, Teenage

Pregnancy and STIs

 

 

,” abril del 2004, pág., 2. Este informe se encuentra disponible

en formato electrónico de PDF en el portal de la organización “Women’s Concerned

for America”, http://www.cwfa.org, concretamente en el enlace:

.

3

 

 

 

Visite, en el portal de VHI, las siguientes secciones en sus correspondientes

enlaces:

“Anticoncepción”,

http://www.vidahumana.org/vidafam/anticon/anticon_index.html.

“anticonceptivas” como los DIU a veces actúan impidiendo la

implantación de un embrión humano en el útero de su madre, de ahí

que la AE, al menos parte del tiempo, actúe como un

 

 

abortivo

3. Pero

la cuestión que está enfatizando Paton aquí es que

 

 

la AE no sólo no

ofrece ninguna protección ante las ITS (como se cree erróneamente

que sí ofrecen los preservativos)

 

4, sino que incluso parece ser que

está vinculada a su aumento

 

 

.

Inglaterra no es el único país europeo en el cual la “educación” sexual

hedonista ha fracasado de forma tan descomunal. Otro caso es el de

Suecia, considerado el “paraíso” de la “liberación” sexual y de la

“educación” sexual hedonista. Un artículo publicado en julio del 2002

así lo confiensa: “En Suecia, las actitudes de la sociedad hacia las

relaciones sexuales entre los adolescentes son liberales, y los asuntos

de salud reproductiva [anticonceptivos, incluyendo los que son

abortivos] son considerados de gran prioridad”5. El artículo también

afirma: “La educación sexual se ha estado enseñando en las escuelas

desde la década de los 50. La edad de consentimiento para las

relaciones sexuales es de 15 años. Desde 1975, el aborto se practica

a petición … Los preservativos y los anticonceptivos orales [píldoras

‘anticonceptivas’ y otros fármacos ‘anticonceptivos’] están disponibles

a bajo precio y la anticoncepción de emergencia se vende sin receta”.

Los que creen en el mito de que una mayor disponibilidad de los

anticonceptivos trae consigo una disminución de las ITS, pensarían

que los adolescentes suecos no tendrían problemas de ese tipo. Pero

se equivocan rotundamente. El estudio ya citado continúa diciendo:

“El embarazo entre las adolescentes no es común [claro, con tantos

abortos y anticonceptivos abortivos disponibles, cómo lo va a ser].

Sin embargo, los problemas de salud sexual y reproductiva

 

 

están

aumentando entre la gente joven

 

 

, … los índices de abortos de

adolescentes han aumentado, de 17 por cada 1.000 en 1995 a 22.5

por cada 1.000 en el 2001. Las infecciones de clamidia genital han

aumentado, de 14.000 casos en 1994 a 22.263 en el 2001. El 60% de

esos casos ha tenido lugar entre la gente joven y el mayor aumento

ha ocurrido entre los adolescentes”.

El sentido común nos dice que si a los adolescentes, cuya psicología

en ese período de la vida normalmente es bastante vulnerable, se les

ofrecen anticonceptivos en vez de valores, la mayoría de ellos va a

escoger el camino “fácil” y, al mismo tiempo autodestructivo, del

hedonismo. Precisamente, el artículo apenas citado se hace eco de

ello. “En 1999, el 55% [de los adolescentes de los dos sexos de 17

años de edad que fueron entrevistados en un estudio] habían tenido

relaciones sexuales… Se reportó el uso de drogas, múltiples

compañeros y relaciones sexuales casuales… Los profesionales que

trabajan con adolescentes en Suecia [maestros, trabajadores de la

salud, etc.], reconocen que el fumar y el uso del alcohol a edades

tempranas coinciden con el primer encuentro sexual”

 

 

5

.

“Anticoncepción de emergencia”,

http://www.vidahumana.org/vidafam/anticon/emergencia_index.html.

4

 

 

 

Vid. portal de VHI, la sección “SIDA”, en el enlace:

http://www.vidahumana.org/vidafam/sida/sida_index.html.

 

5

 

 

EDGARDH, K. “Adolescent Sexual Health in Sweden,” Sex Transm Inf

, 19 de julio

del 2002, 78: 352-356, http://sti.bmjjournals.com/cgi/content/full/78/5/352

 

 

.

No cabe la menor duda, el debilitamiento de la fibra moral de la

persona la lleva a la anarquía personal. Se derrumban las defensas

éticas ante el ansia insaciable de placer a toda costa y sin ningún

límite. De hecho, el artículo en cuestión continúa informando acerca

del problema del hedonismo adolescente trasladándose a Noruega,

donde la situación dista mucho de ser mejor. “En Noruega, el proceso

de declararse homosexual públicamente durante la adolescencia

 

 

 

está

vinculado a un aumento de los intentos de suicidio

 

 

, pero este asunto

no se ha investigado en Suecia”5. Ante este panorama tan sombrío en

Noruega, no podemos dejar de pensar que mejor sería que las

autoridades suecas investiguen este problema, y pronto, no vaya a

ser que la misma desgracia ocurra, o esté ocurriendo ya, en Suecia.

¿Reaccionarán las sociedades europeas (y no hablemos de las de

EEUU y Canadá) ante el desastroso resultado de su “educación”

sexual hedonista? ¿Se darán cuenta de que la respuesta a todo ello es

la aceptación y vivencia de una moral integral, que respeta la

dignidad de la persona, del matrimonio entre un hombre y una mujer,

y de la familia? No lo sabemos. Lo que sí sabemos es que si América

Latina, que últimamente ha tomado el mismo camino equivocado de

esos países, no retorna a estos valores, lo mismo les va a suceder a

sus adolescentes, … y también al resto de sus sociedades.

Los autores:

 

 

 

El Dr. Felipe Vizcarrondo es pediatra y miembro de la junta

directiva del

 

 

American College of Pediatricians

(Colegio de

Pediatras de EEUU

 

 

), http://www.acpeds.org.

 

 

 

Adolfo J. Castañeda es director de programas educativos de

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Un nuevo revés jurídico para la reforma del aborto, Carlota Falcó Vich

Un nuevo revés jurídico para la reforma del aborto

Carlota Falcó Vich

Forum Libertas, 25 de Noviembre de 2009

 

La última institución en hablar ha sido la Academia de Jurisprudencia que encuentra inconstitucionalidades en el texto de la reforma del aborto socialista

 Un grupo de expertos y juristas de la Real Academia de Jurisprudencia y Legislación ha realizado un informe jurídico en el que se demuestra que la nueva Ley de plazos pretendida por el Gobierno sería contraria a la Constitución española.

La Ley de plazos del Ejecutivo socialista establece que una mujer puede abortar libremente, hecho que choca con la doctrina establecida por el Tribunal Constitucional (TC) en 1982. Además, el informe también critica muy duramente aspectos esenciales del texto del Gobierno de Zapatero.

 

El presidente de la Academia de Jurisprudencia, Landelino Lavilla, ha pospuesto una semana la presentación del informe por tratarse de un asunto “tan delicado”, ha dicho.

 

Una ley rica, en inconstitucionalidades

 

El sistema de plazos, según el informe, parte de que el TC “sólo admitió la licitud constitucional de la despenalización del aborto en supuestos de grave conflicto de situaciones e intereses, acreedores de igual protección”. Es decir, cuando la vida del feto entra en colisión con derechos relativos como son la vida y la dignidad de la mujer. En este sentido, el texto constata que “en el TC se excluye un régimen de aborto libre por la simple voluntad de la embarazada y sin la concurrencia de situación alguna”.

 

Uno de los aspectos más relevantes del informe es la valoración que realiza sobre la esencia del proyecto socialista: “En el fondo del proyecto se encuentra una argumentación ciertamente singular”, dicen los expertos, “como es la razón última de la justificación de la nueva ley que sería el desideratum de practicar un sexo seguro sin la secuela del correspondiente riesgo de embarazos no deseados”. El TC responde a esto que “un bien constitucionalmente valioso de deseos o pretensiones de carácter tan personal no es constitucionalmente admisible”.

 

El informe también choca con la Constitución en la concepción de feto. El Ejecutivo describe la concepción del feto como “una parte más del cuerpo de la mujer, sobre cuyo futuro esta puede soberanamente decidir”.

 

Un tercer punto inconstitucional en el que inciden los juristas es la vulneración de dos obligaciones que tiene el Estado: “la de abstenerse de interrumpir u obstaculizar el proceso natural de gestación”, y “la protección efectiva de la vida del concebido y no nacido”.

 

Críticas a las instituciones

 

La conclusión del informe apunta a la escasa contribución que hace el Estado de Derecho para impedir la generación de iniciativas legislativas que, como en la que se examina, comprenden previsiones notoriamente alejadas de la doctrina fijada por el TC.

 

Por otro lado, se critica igualmente que el proyecto del Gobierno equipare embarazada y paciente ya que ello viene a sugerir una “visión negativa del embarazo” dicen los expertos, que “le equipara a una enfermedad”.

 

Voces en contra la ley

 

Carlos Vidal, profesor de Derecho Constitucional de la Universidad Española a Distancia (UNED), da una serie de razones para demostrar que la Ley de plazos del aborto es inconstitucional. Según Vidal, “el TC dice que la vida humana es un devenir, desde el inicio con la gestación hasta el final con la muerte, por tanto, siempre la hay”. Si bien el TC niega que el feto sea titular de derecho de la vida por él mismo, sí reconoce que es un tercero y por tanto “está reconociendo que hay que protegerle”, dice el profesor.

 

Asimismo, José Luis Requero en una reflexión filosófica sobre el Derecho dice que: “una futura sentencia que no sea coherente con la doctrina del TC es casi un atentado contra la historia que ha ido labrándose la justicia”.

 

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La píldora, el año siguiente, Ignacio Zabala

La píldora, el año siguiente

Ignacio F. Zabala

Aceprensa, 12 marzo 2003.

 

Marzo de 2001. El Ministerio de Sanidad hace poco que ha publicado los datos sobre abortos en España correspondientes a 2000. Los datos generales son demoledores: 63.756 abortos, un 9% más que en 1999, y una tasa de 7,14 abortos por mil mujeres en edad fértil. Récord desde la despenalización del aborto. Pero lo que más escuece es una cifra terca, empeñada en subir todos los años más que las otras: los abortos de menores de 20 años crecen un 11% y la tasa de 7,49 por mil supera a la general. Después de unos sencillos cálculos se comprueba que a lo largo de los noventa, el total de abortos sube un 57%, pero entre las menores de 20 años el ascenso ha sido del 74%.

Siglo XXI; la era de la información; millones gastados en campañas para extender el uso de preservativo –a cual más ingeniosa–; tasa casi cero de analfabetismo; programas radiofónicos de educación sexual a cada paso; “mamá, ¿tú qué usas?”; anticonceptivos a granel; “no te cortes, consulta a Rosa” en las revistillas, y nada. Pensemos.

“¿Qué se cuece por ahí?”. “Pues mire, señora ministra, por ahí se vende una píldora del día siguiente que es lo mismo que la anticonceptiva pero a dosis más potentes. Se toma dentro de las 72 horas siguientes a la fiesta”. “¿Y es segura?”. “Lo normal”. “¿Se nos echarán encima?”. “Lo normal: hay quien dice que es abortiva; de hecho está prohibida en algunos países”. “Bueno, mira, da igual, ¿y si así bajamos el número de abortos de adolescentes? Estoy viendo los titulares”.

Marzo de 2001. España aprueba la comercialización de la píldora del día siguiente y en mayo ya está a la venta. La entonces ministra de Sanidad, Celia Villalobos, vuelve a la carga: “Ya que ha aumentado el número de abortos y de casos de SIDA entre los jóvenes, aconsejo que, si tienen relaciones sexuales, utilicen el preservativo”. También insistió en hacer un uso correcto de la píldora del día siguiente, aunque le parecía una irresponsabilidad pensar “hoy hago lo que quiero y mañana me tomo una pastilla”.

Marzo de 2003. Según las estadísticas del Ministerio de Sanidad correspondientes a 2001 –año en que fue aprobada la píldora del día siguiente–, en España se practicaron 69.857 abortos, un 9,6% más que en 2000 –año en que España era aún tercermundista sin la píldora del día siguiente–. La tasa de abortos por mil mujeres en edad fértil sube al 7,66. En el caso de las menores de 20 años la tasa de abortos asciende desde el 7,49 en 2000 al 8,29 en 2001. Nuevo récord desde la despenalización del aborto. Una campaña de promoción del aborto no habría sido tan eficaz en un solo año. Pero como se ha hecho creer a los jóvenes que las pastillas lo solucionan todo sin explicarles nada más, se han confiado, y claro. Pensemos.

“Oye, ¿y esa píldora que retrasa la menstruación? ¿Qué tal para mayo?”.

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El aborto como método de explotación capitalista. , Miguel Argaya Roca

El aborto como método de explotación capitalista.

Miguel Argaya Roca.

 

“Estamos en realidad ante una objetiva ‘conjura contra la vida’, que ve implicadas incluso a instituciones internacionales”

Un estudio de hace unos años, realizado por Ermenegildo Spaziante, miembro de la Sociedad Italiana de Bioética y publicado por la Universitá Cattolica del Sacro Cuore de Roma, fijaba en 38.896.000 el número anual de abortos en el mundo (casi 110.000 diarios). Ahora estas cifras han aumentado significativamente. Por poco sensibilizado que esté uno hacia el tema, no puede negarse que se trata de un hecho sin igual en la historia de la especie humana y adquiere tintes de genocidio universal. Por ello, debe evitar acometerse con puntos de vista estrechos y reduccionistas, que dejen el tema envuelto en brumas parciales. Y es que el problema del aborto en el mundo, por más que así se nos presente por quienes lo defienden, excede con mucho el problema de la liberación de la mujer: los fetos desechados pertenecen a ambos sexos –más aún, suele tenderse, al menos en el tercer mundo, a que pertenezcan mayoritariamente al género femenino-; como tampoco cabe, en sana lógica, situar una matanza de esta magnitud en el terreno de la revolución sexual, que se nos aparecería como desproporcionadamente cara por grandes que pudieran ser sus beneficios presentes y futuros. Por eso, consciente de la dificultad de ligar el tema a una dinámica puramente ideológica, todo el orquestado discurso proabortista ha tendido a presentar el tema desde una óptica individual y hasta casuística, buscando propiciar en el ciudadano la sensación de que se trata de un “problema de conciencia” en el que no tiene arte ni parte nadie sino la mujer afectada. No es así, sin embargo; y no hablo aquí de entrar en polémica sobre si el feto es ya un ser humano o no lo es; ni si el varón tiene derecho alguno a intervenir; ni si lo tiene la Iglesia, o la sociedad. El aborto, a nivel mundial, es, por encima de todo, un acto de imperialismo brutal a cuenta de los países ricos sobre los pobres. Y esto, que puede sonar a demagógico, no lo es en absoluto.

El meollo de toda la política antinatalista del mundo desarrollado sobre el subdesarrollado tiene su punto de origen en el problema de la competencia por mano de obra barata y en el fenómeno de la inmigración. Vayamos al segundo: es un hecho que, cada año desde hace treinta, un millón de inmigrantes del sur se instala en el norte. Lo es también que el norte no sabe ya cómo convencer al sur de que la causa de su pobreza es su sobredimensionado crecimiento demográfico. Y parece lógica esta dificultad: ¿no es verdad que la densidad de población de, por ejemplo, Japón (325 habitantes por Km2, y 23.000 dólares anuales de renta per cápita), sobrepasa con creces la de la mayoría de los países que se consideran “pobres” (como Tanzania, que con 25 habitantes por Km2, sólo alcanza los 130 dólares de renta per cápita)?. Cualquier persona medianamente informada –los países del Tercer Mundo son pobres, pero no tontos- sabe que una adecuada revolución demográfica es un factor esencial para cualquier proceso de promoción y expansión industrial de primera fase; más población es también más mano de obra –lo que la hace más barata-, y más mercado interior, elementos esenciales ambos para consolidar una mínima infraestructura industrial capaz de abrirse posteriormente a la competencia exterior. Europa, desde luego, tuvo su propia revolución demográfica, desde la inglesa, inaugurada a principios del siglo XIX, a la española, concluida en los años sesenta de nuestro siglo. Recordemos cómo, ya en el siglo XVII y XVIII, nuestros novatores e ilustrados supieron ver en la despoblación que entonces aquejaba a la península una de las causas de la decadencia nacional. Pero también es fácil colegir –y comprobar históricamente- que los beneficios de una expansión demográfica concluyen, e incluso comienzan a revertir negativamente, en el momento en que se alcanza un punto de saturación, si ésta no viene acompañada de un cualitativo empujón tecnológico. Europa solventó este problema mediante la emigración: chorros de europeos invadieron durante siglo y medio los continentes vecinos (África, América) y no tan vecinos (Oceanía, Extremo Oriente) hasta descongestionar sus respectivas poblaciones incluso a costa de sustituir a las poblaciones autóctonas en sus lugares de destino. En 1895, sir Cecil Rhodes afirmaba en el Parlamento británico que “para salvar los 40 millones del Reino Unido de una guerra civil funesta, nosotros, los políticos coloniales, hemos de tomar posesión de nuevos territorios para colocar en ellos el exceso de población, para encontrar nuevos mercados en los que vender los productos de nuestras fábricas y de nuestras minas”. A la vista de esto, podemos decir, sin temor a equivocarnos, que una parte del Tercer Mundo pagó con la extinción el progreso del hombre blanco. Pues bien: el mundo en vías de desarrollo lleva veinte años necesitando del mismo modo, y con la misma urgencia, una descongestión demográfica que le arranque de la miseria y le aparte del peligro –ya peligrosamente constatable- de la guerra civil. El problema está en que, en ese camino, no ha hecho más que tropezar con el primer mundo, que sólo le ofrece parches, pero no soluciones efectivas. En la Conferencia de la Población de El Cairo, de 1994, por ejemplo, los países desarrollados se negaron repetidamente a ampliar sus cuotas de inmigración y a abrir las barreras aduaneras a la importación de productos del sur, tal como pedían los países pobres. En cambio, sí que supieron ofrecer notabilísimas ayudas encaminadas a la “planificación familiar” y, muy especialmente, al aborto. Resulta bien significativo que el presidente Billy Clinton, que no ha tenido empacho en negar al aborto, en su propio país, la cualificación de “método de planificación familiar”, impidiendo así que sea subvencionado con fondos federales, lo proponga en cambio como tal para el Tercer Mundo. Ya en la Conferencia de Población de Méjico (1984) el mundo rico intentó incluir el aborto en los países en desarrollo como “método de planificación familiar”, siendo rechazada la propuesta. En la de El Cairo se insistiría en las mismas pretensiones, fijando incluso un límite para la población del planeta, en 7.270 millones. El promotor de esta “luminosa” idea no es otro que el “Fondo para la Población de la Naciones Unidas”, fundación creada a iniciativa de los Estados Unidos para camuflar sus intereses en las campañas contra la natalidad para el Tercer Mundo.

No es, como digo, demagogia mencionar los intereses que el gigante capitalista tiene a la hora de frenar la expansión demográfica de los países en desarrollo: el mismo Juan Pablo II así lo afirmó en su rotunda y reveladora encíclica Evangelium Vitae, del año 1995, cuando decía que “estamos en realidad ante una objetiva ‘conjura contra la vida’, que ve implicadas incluso a instituciones internacionales”. Como muestra, un botón: el 16 de marzo de 1994, poco antes de la Conferencia de El Cairo, el departamento de Estado norteamericano ordenó a sus embajadas que insistieran a sus gobiernos anfitriones en que los Estados Unidos consideraban el acceso al aborto voluntario un derecho fundamental de todas las mujeres, y, a comienzos del segundo mandato de Clinton, en febrero de 1997, el Congreso de los Estados Unidos aprobó una ley presupuestaria de 385 millones de dólares (53.900 millones de pesetas) destinados a la planificación familiar y al aborto en el Tercer Mundo. Simultáneamente, era rechazada una moción del congresista pro-vida Chris Smith que, aludiendo a lo que llamó “imperialismo demográfico”, ofrecía aumentar la partida hasta 713 millones siempre que del programa antinatalista fuera explícitamente excluido el fomento del aborto. Obviamente, las intenciones del presidente Clinton y de sus compañeros de viaje no pasaban por esa exclusión. La razón la dio explícitamente la entonces nueva secretaria de Estado, Madeleine Albrigth, alegando que el control de nacimientos en el Tercer Mundo es pieza fundamental de su política de promoción de los intereses norteamericanos. Algunos otros congresistas supieron ser algo más explícitos y aludieron a necesidad de reducir la competencia por mano de obra barata en el mercado internacional (ABC, 16-2-97). Pero no se crea que este planteamiento estratégico-defensivo proviene de estos últimos años, o está únicamente representado por Clinton; tiene su origen, más bien, en el famoso “Documento 2000” del Consejo de Seguridad Nacional de Estados Unidos, aprobado el 10 de diciembre de 1974 por el presidente Gerald Ford, documento, como es obvio a tenor de la dureza de su contenido, originariamente secreto, y sin embargo desvelado en 1990 gracias a las presiones de algunos historiadores que supieron invocar con éxito las leyes de secretos oficiales. El documento, textualmente, afirma en algunos de sus apartados:

Punto 19: Los actuales factores de población en los países menos desarrollados suponen un riesgo político e incluso problemas de seguridad nacional para los Estados Unidos”.

Punto 30: Los países con interés político y estratégico especial para los Estados Unidos son India, Bangla Desh, Pakistán, Nigeria, México, Indonesia, Brasil, Filipinas, Tailandia, Egipto, Turquía, Etiopía y Colombia (…) El presidente y el secretario de Estado deben tratar específicamente del control de la población mundial como un asunto de la máxima importancia en sus contactos regulares con jefes de otros gobiernos, particularmente de países en desarrollo”.

Punto 33: Debemos tener cuidado de que nuestras actividades no den a los países en desarrollo la apariencia de políticas de un país industrializado contra países en desarrollo. Hay que asegurar su apoyo en este terreno. Los líderes del Tercer Mundo deben figurar a la cabeza y recibir el aplauso por los programas eficaces”.

Punto 34: Para tranquilizar a otros respecto de nuestras intenciones, debemos hacer énfasis en el derecho de los individuos y las parejas a decidir libre y responsablemente el número y el espaciamiento de sus hijos, el derecho a recibir la información, educación y nuestro continuo interés en mejorar el bienestar de todo el mundo. Debemos utilizar la autoridad del Plan Mundial de Población de las Naciones Unidas”.

No sabemos si tendrá que ver con aquellas áreas de interés estratégico el hecho de que la primera conferencia de población se celebrase en Méjico, y la segunda en Egipto. Pero sí podemos constatar que el Fondo para la Población de las Naciones Unidas es una de las pocas oficinas de la O.N.U. que ve crecer sus presupuestos cada año, financiados en un 50 % por los Estados Unidos, y el resto por otros países del Primer Mundo. En 1994, por ejemplo, contaba con 246 millones de dólares, más otros 1.000 millones en programas destinados expresamente a frenar la natalidad de los países pobres. Sus actividades se centran en la esterilización, anticoncepción y aborto en el mundo en desarrollo. Con todo, su más rutilante actuación en los últimos tiempos, ha sido la convocatoria de la polémica Conferencia de El Cairo, encaminada en un primer momento a conseguir que los países destinatarios de los programas antinatalistas contribuyesen económicamente al sostenimiento de éstos.

Claro, que no es el Fondo de Población la única institución con que juegan los intereses estratégicos de los Estados Unidos: una gran parte de los 385 millones de dólares (al cambio, muchos millones de pesetas) que el Congreso norteamericano dedicó en febrero del 97 a la planificación familiar en el Tercer Mundo, habrían de ser encauzados a través de la International Planet Parenthood Federation (I.P.P.F.), una multinacional del aborto fundada a principios de este siglo en Estados Unidos (Brooklin, 1916) por Margaret Sanger a partir de una clínica abortiva. La I.P.P.F., por otro lado, tuvo mucho que ver con la redacción del documento propuesto –y afortunadamente rechazado- en El Cairo: el 31 de marzo de 1994, por ejemplo, I.P.P.F. se jactaba públicamente de que su presidente, Fred Sai, lo era a su vez de la tercera conferencia preparatoria, y de que la delegada de la organización abortista para el hemisferio occidental, Billie Miller, presidía el grupo de O.N.Gs y el comité de planificación. No decía, aunque era de dominio público, que Nafis Sadik, directora por entonces del Fondo para la Población de las Naciones Unidas, había trabajado con anterioridad para la I.P.P.F., lo mismo que el secretario de Estado adjunto para Cuestiones Globales de los Estados Unidos, antiguo director de la I.P.P.F. en Denver. Junto a esa verdadera “multinacional de la muerte”, hay que citar también la Fundación Ford, la Fundación Rockefeller, el Alan Guttmacher Institute, que depende del I.P.P.F., o el Population Council, financiado por el gobierno norteamericano. Pero quizá el más importante instrumento de presión del “lobby” antinatalista sea el Banco Mundial, con su política dirigida a condicionar los créditos a los países pobres al grado de cumplimiento de las directrices marcadas por el Fondo para la Población de las Naciones Unidas. Recordemos que la deuda externa es uno de los más dolorosos cánceres del Tercer Mundo. Mozambique, por ejemplo, tuvo que desembolsar en 1996, por este concepto, el doble de lo que dedicó a educación y salud. Y no caigamos en la trampa –claramente racista- de culpar del desastre a una nunca demostrada “incapacidad” de esos países para valerse por sí solos o para escapar de la corrupción política. Tengamos en cuenta que durante los años ochenta, según el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, los tipos de interés para los países pobres fueron en conjunto cuatro veces más elevados que para los países ricos. Del mismo modo, conviene no olvidar que el problema de la deuda externa tiene orígenes relativamente cercanos, pues se remonta a la crisis del petróleo de 1973. En esas fechas, los grandes bancos mundiales vieron crecer sus fondos por las imposiciones provenientes de los países de la O.P.E.P., que habían acrecentado sobremanera sus ingresos después de cuadruplicar el precio del petróleo, y se lanzaron desaforadamente a una arriesgada política de préstamos sobre los países en desarrollo. Como es natural, éstos recibieron ávidos esta inopinada lluvia de millones que, en muchos casos, no fueron a parar al objetivo para el que habían sido solicitado. Por otra parte, y al mismo tiempo, el aumento del precio del crudo provocaba en el mundo industrializado un galopante proceso inflacionario de difícil solución sino con medidas radicales. En 1979, el gigante norteamericano se vería obligado a un duro ajuste monetario, que fue inmediatamente seguido por todos los otros países del bloque industrializado. La consecuencia para el Tercer Mundo, que vivía de sus exportaciones, no se hizo esperar: en breve plazo, aquellos países que habían contraído deudas a tipos de interés variable –que eran, lógicamente, casi todos- vieron cómo los intereses de sus préstamos se multiplicaban. Las más de las veces la deuda se convertía en un peso insalvable: los pagos anuales, efectuados con notables sacrificios por los deudores, no alcanzaban a cubrir ni siquiera el montante de los intereses. En 1996, por ejemplo, la deuda externa acumulada por Zambia duplicaba su P.N.B. Ese mismo año, el mundo en desarrollo debía al primer mundo globalmente el doble que diez años antes, sólo en calidad de acumulación de intereses impagados.

Así las cosas, no es posible ignorar el funcionamiento interno por el que se rige la actividad del anteriormente mencionado Banco Mundial. Nacido, como el Fondo Monetario Internacional (F.M.I.), en julio de 1944 en Bretton Woods (EE.UU.), representó en su momento el deseo de diseñar las directrices económicas de un mundo que ya preveía la victoria en la Segunda Guerra Mundial, y anhelaba extender y globalizar su capitalismo a escala planetaria. No cabe duda de que sus objetivos están cerca de cumplirse, si es que no lo han hecho ya. A finales de 1991 la revista The Economist y el New York Times sacaron a la luz un memorándum interno del Banco Mundial según el cual esta institución debía estimular la instalación en el Tercer Mundo de las industrias más sucias, por varias razones: la misma lógica económica, que invita a alejar de la propia casa los residuos, los bajos niveles de contaminación de esos países, a causa de su menor densidad de población, y la escasa incidencia del cáncer sobre grupos de gente cuya esperanza de vida es de por sí pequeña. ¿Puede extrañar a alguien, pues, que el primer mundo necesite perpetuar el déficit poblacional del mundo en desarrollo? Es preciso señalar que, en las decisiones del F.M.I., los Estados Unidos cuentan con un 17’80 % de los votos, y el mundo desarrollado en conjunto (unos quince países, de un total de poco más de ciento setenta y cinco), el 55 %. El porcentaje, por supuesto en un sistema cuya base es el dinero, viene determinado por las aportaciones económicas al Fondo, lo que deja fuera de juego a los países menos desarrollados. Por ejemplo, el grupo formado por Argentina, Chile, Bolivia, Paraguay, Perú y Uruguay no suma más del 2’15 % de los votos.

El demógrafo Karl Zinsmeister ya demostró en 1994, en sendos artículos publicados por las revistas norteamericanas The National Interest y Population Research Institute Review, que el problema demográfico no existe en cuanto tal, sino como consecuencia de una injusta distribución de la riqueza. La misma División de la Población de la Naciones Unidas, organismo estadístico sin capacidad ejecutiva y por ello, hasta la fecha, libre de la infiltración estratégica de los países ricos, aseguró en 1994, en su documento anual “Perspectivas de la población mundial”, que el famoso “peligro demográfico” es cada vez menor, y que, por encima de pesimismos más o menos interesados, el crecimiento demográfico del planeta se está estabilizando. En 1960, la previsión mundial de población para el año 2000, era de casi 10.000 millones; a pocos meses del nuevo milenio, hay que revisar esa cifra notablemente a la baja. Y la razón, desde luego, no es la actividad antinatalista del F.P.N.U., sino la misma lógica demográfica, que determina que, a mayor nivel de vida, se corresponde un descenso en la cantidad del número de hijos por pareja. Por otro lado, no conviene magnificar desmesuradamente la triste situación económica del mundo. Hace sólo treinta años, el 80 % de la población de los países en vías de desarrollo vivían bajo el triste umbral de las 2.000 calorías per cápita, y en esos mismos países sólo un 2 % superaba las 2.700. Hoy no llega al 8’5 % la cantidad de población en vías de desarrollo que no alcanza el umbral mínimo, y supera el 15 % la que sobrepasa el de las 2.700 calorías. En este tiempo, y mientras la población mundial se duplicaba, el suministro medio de calorías per cápita del planeta pasaba de 1.950 a 2.475. En la actualidad existe, por ejemplo, un 60 % más de cereales disponibles por persona que en 1960. La F.A.O., en 1994, determinó que, de 1950 hasta ese año, la producción mundial de cereales se había multiplicado por tres, mientras la población sólo se había duplicado. Y, en 1996, durante la Cumbre Mundial sobre la Alimentación, este organismo internacional reveló que desde 1970 en los 55 países más pobres de la tierra la esperanza de vida se había disparado. En Tanzania, por ejemplo, ha pasado de los 41 a los 52 años; en Etiopía, de los 37 a los 47, y en Sudán, de los 40 a los 53. El catastrofismo, en todo caso, no es de hoy: ya en el siglo II después de Cristo, Tertuliano se quejaba de que el mundo no podía soportar más carga demográfica. De entonces ahora, algo ha llovido, y algo hemos avanzado. La realidad histórica demuestra que la capacidad de la técnica humana permite ampliar el ecúmene hasta límites insospechados. Roger Revelle, que fue director del Harvard Center for Population Studies, ha llegado a afirmar que las capacidades tecnológicas actuales, bien aplicadas, permitirían alimentar a 40.000 millones de personas en el mundo. Un buen ejemplo de esto es lo que se llamó la “revolución verde”, llevada a cabo por el doctor M.S. Swaminathan en la India a partir de un arroz de laboratorio, el I.R. 36, capaz de un rápido crecimiento y de una fuerte resistencia a las plagas y enfermedades, que permitió al país asiático, entre 1967 y 1987, multiplicar su producción de cereal por habitante en un período en que su población había crecido en 100 millones, e incluso acumular un stock de 50 millones de toneladas y convertirse, desde 1980, en país exportador. Por otra parte, la superficie cultivada es susceptible de aumentar: en China, por ejemplo, donde la política antinatalista se ha ejercido de la forma más brutal y donde su fracaso ha sido más evidente, la superficie apta para el cultivo de secano y no utilizada es de 2.500 millones de hectáreas, tres veces más que la que se dedica a la explotación. Lo mismo ocurre con el problema de la desertización. La F.A.O. ha prevenido frecuentemente contra la poca credibilidad de los mecanismos que se utilizan para evaluar la irrecuperabilidad de las tierras, y hay casos que desmienten muchas de estas clasificaciones, como el programa agrícola que devolvió la fertilidad a algunas zonas de Kenia, y que logró demostrar que una tierra clasificada como no restaurable puede dejar de serlo con sólo aplicar en ella la tecnología y los incentivos adecuados. Para qué hablar de las experiencias israelíes.

El problema, en cualquier caso, no es demográfico, sino de reparto. Aunque los países pobres son cada día, en efecto, menos pobres, los ricos son más ricos, de modo que las diferencias se acrecientan. En el año 1800, el P.N.B. por habitante era de 200 dólares entre los países del norte, y de 206 en los del sur. En 1900, ya el norte dispone de 528 dólares de P.N.B. por habitante, y el sur sólo de 179. A la altura de 1987, la diferencia es escandalosa: el norte disfruta de un P.N.B. medio por habitante de 14.430 dólares, y el sur sólo de 700. No cabe la menor duda de que, objetivamente, el sur ha mejorado en este tiempo; pero la pobreza es tanto más evidente, y se hace más injusta, cuando se la coteja con el lujo. Baste señalar que los Estados Unidos, por sí solos, podrían alimentar adecuadamente a los 6.000 millones de habitantes que viven hoy sobre la Tierra (un solo niño norteamericano consume anualmente lo que 422 etíopes), y que sólo poniendo en juego un 10 % de los stocks del mundo desarrollado, podría acabarse con los problemas de malnutrición del Tercer Mundo. Cada occidental consume y, en consecuencia, ensucia cuatro veces más que cada habitante del Tercer Mundo. Es significativo que la riqueza de 225 personas en el mundo equivalga a la de la mitad de la Humanidad, y que las tres personas más ricas del mundo (entre ellas Bill Gates) superen en conjunto el presupuesto de los 48 países más pobres, según denunció en septiembre de 1998 el director regional del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo de América Latina y el Caribe, Alfonso Zumbado, en su Informe Anual de Desarrollo Humano. Mientras un 20 % de la población del Planeta vive aún por debajo de lo que se considera el umbral de la pobreza, el mundo rico se gasta anualmente en el cuidado y manutención de sus animales domésticos un montante de 17.000 millones de dólares, más otros 12.000 en perfumes y cosméticos. Claro que estas cifras cobran su verdadera dimensión cuando se sabe que serían suficientes 13.000 millones de dólares para lograr que todos los seres humanos tuvieran acceso a unos mínimos servicios de salud. Baste conocer, en suma, que el 40 % de la humanidad ha de valerse con tan sólo el 3’3 % de los recursos, mientras el 20 % del planeta consume el 82’7 % y, lo que es más escandaloso, produce simultáneamente el 80 % de la contaminación. A este respecto, no deja de resultar curioso que sean precisamente los países industrializados –es decir: aquéllos que contaminan en mayor medida- quienes abanderen el movimiento de la ecología como dogma ético de la globalidad mundialista, conminando a los países del Tercer Mundo a conservar vírgenes sus bosques y selvas (los “pulmones del planeta”) aunque ello les suponga a medio plazo el estancamiento económico. Curioso -y hasta cínico-, cuando comprobamos, como ha sucedido hace poco en la cumbre de Kioto, que el llamado “primer mundo” no está dispuesto a reducir su carrera hacia la opulencia ni siquiera ante la posibilidad más que probable de dejar la biosfera hecha unos zorros. Sin duda, es más fácil pedir al mendigo que limpie el basurero global mientras nosotros lo llenamos; en suma: que siga siendo pobre, para que podamos nosotros seguir siendo ricos. No podemos evadirnos de nuestra responsabilidad; y nótese que al utilizar la primera persona del plural incluyo en ese capítulo también a España, como parte del mundo rico. Debemos ser conscientes de que una parte –no me atrevo a asegurar que pequeña- de nuestra riqueza es espuria, sustraída al esfuerzo universal de la Humanidad gracias a una privilegiada –y no siempre honestamente conquistada- posición en la parrilla de salida.

Está claro que la solución no puede pasar por pedir a los países pobres que lo sigan siendo y abandonen sus expectativas de industrializarse, mientras el mundo “rico” continúa contaminando y disfrutando de los mismos niveles de producción y consumo que hasta ahora. La única solución ha de ser, fundamentalmente, asumir la interdependencia como un reto de futuro y como un compromiso moral, y no sólo como paisaje-escenario para el enriquecimiento rápido y para la explotación. El mundialismo económico, si ha de serlo, tendrá que reportar a sus protagonistas no sólo beneficios, sino también responsabilidades. Para ello, se haría preciso que los países ricos asumieran su parte alícuota de sacrificio sin reservas. Y ello, no sólo por un elemental deber de justicia (se calcula que por cada dólar que el mundo desarrollado invierte en el Tercer Mundo, recupera cuatro), sino también –para el caso en que lo anterior no fuera suficiente-, que tendría que serlo- como único modo verdaderamente eficaz de evitar el previsible big bang migratorio que se avecina y ya se apunta. El camino para ello, aunque suene a paradójico, pasa por la eliminación, o en su defecto por la ampliación, de las cuotas de inmigración en los países ricos y la desaparición de sus barreras aduaneras proteccionistas a las importaciones provenientes del mundo en vías de desarrollo. Sin olvidar la urgente condonación de al menos una parte de su deuda externa. Con ello, sin duda, se conseguiría a medio plazo una mínima descongestión demográfica y económica en esos lugares y, en un período más largo, seguramente una tendencia a un cierto grado de igualación en el nivel de vida de todos los habitantes del Planeta. A cambio, el primer mundo ganaría algunos siglos de paz. Claro, que tales medidas supondrían algunos notables sacrificios, tales como la inmediata caída de los salarios y la reducción en gran medida del bienestar individual y social, con la consiguiente pérdida de votos y de influencia de partidos políticos y sindicatos, cosa que, por otra parte, se me aparece precisamente como una de las causas de que sea hoy por hoy tan difícil poner en marcha un verdadero programa de estabilización económica mundial. Aunque hay otras, mucho más importantes y decisivas, y menos explicitables: el primer mundo, convencido en gran medida de su superioridad biológica como WASP (White, anglo-saxon and protestant), ha ido viendo cómo, en las últimas décadas, perdía puntos porcentuales en los patrones demográficos (mientras el total de los países “ricos” crecía, entre 1950 y 1990, de 832 millones a 1.207, los países “pobres” lo hacían de 1.684 a 4.086), lo que ofrece al Tercer Mundo unas posibilidades de futuro hasta ahora difícilmente alcanzables en el marco geopolítico. Es evidente que el siglo XXI no es, sin duda, el de la raza blanca: si en la O.N.U. los distintos países estuvieran representados democráticamente en función de su número de habitantes, los Estados Unidos contarían con cinco veces menos votos que la India, y con seis veces menos que China. Un hipotético –pero no imposible- cambio de reglas del juego político internacional supondría, pues, una verdadera revolución copernicana en el escenario geo-estratégico. Lo cierto es que el mundo “rico” anhela mantener su status y su ritmo de vida sin perder, además, la hegemonía política. Por eso necesita detener con urgencia el crecimiento demográfico de los países en vías de desarrollo, y, para ello, trata de convencer a éste de que su pobreza se debe a su exceso de población, mientras restringe las cuotas de inmigración y fortifica su proteccionismo. Es significativo, en este sentido, el formidable atasco en que los intereses egoístas de las superpotencias económicas tuvieron sumida a la llamada “Ronda de Uruguay”, desde 1986 y durante casi diez años, hasta la firma del G.A.T.T. Los países en desarrollo, por el contrario, alegan que su pobreza se debe a la carencia de medios para mejorar su productividad, y que tal carencia se hace insalvable ante su continua discriminación en los intercambios internacionales y las barreras aduaneras a sus productos en los países ricos. Señalemos al respecto que el precio de las materias primas –principal fuente de ingresos del Tercer Mundo- sigue una carrera “convenientemente” descendente en el mercado mundial, lo que resta a los países en vías de desarrollo la capacidad efectiva de acumular divisas. Crece así el déficit de su balanza de pagos corriente, que en 1991 era de 100.000 millones de dólares, y, con él, su deuda externa, arma fundamental que el mundo “rico” utiliza para su política antinatalista. Lo que los países “pobres” piden no es otra cosa que juego limpio en las relaciones económicas internacionales. Y también que el Banco Mundial y el FMI dejen de condicionar sus créditos al cumplimiento de los programas demográficos del F.P.N.U. En lugar de eso, se les fuerza a un durísimo –yo diría que inhumano- corsé demográfico, mientras se palian sus hambrunas y sus crisis con bondadosos envíos de ayuda humanitaria, ciertamente útiles en primera instancia frente a la urgencia de la muerte, pero que, al final, sólo sirven para que los beneficiarios se acostumbren a depender del exterior y pierdan el interés por su propia producción, sometida a una competencia desleal desde el punto y hora en que el suministro humanitario es de carácter gratuito. Lo que los países en desarrollo necesitan no es tanto una ayuda permanente, y menos aún una grosera e interesada presión sobre sus hábitos demográficos, sino tecnología y comercio, y sobre todo una válvula de escape para sus excedentes de población. Con razón, los países suramericanos supieron responder en El Cairo a las pretensiones de Estados Unidos, el Banco Mundial y el F.P.N.U., afirmando que el alarmismo apocalíptico de los países ricos sólo responde a una concepción pesimista –y seguramente protestante- de la existencia, que no acaba de comprender que el ser humano no sólo dispone de una boca para comer, sino de una mente para pensar y de unos brazos para trabajar. Yo añadiría que responde también a una inconfesada falta de fe en la capacidad de la civilización occidental para absorber, y occidentalizar también, los aportes culturales que recibe y que espera recibir. Claro que una sociedad que no confía en la capacidad de su propio bagaje espiritual para atraer y convencer al recién llegado, no merece sino desaparecer. Los españoles, y los mediterráneos en general, que sabemos algo de mestizaje biológico y cultural porque hemos sabido enriquecernos con él y también exportarlo a lo largo de la Historia, deberíamos ser un buen referente para atender a las nuevas necesidades a que obliga el fenómeno de la inmigración. Más aún: tendremos que serlo, de grado o por fuerza, pues nadie puede poner vallas al campo, y seguramente sea imposible frenar el curso natural de las pateras. Aprendamos, pues, a manifestar sobre el recién llegado aquel proverbial sentido hispánico de la hospitalidad, y reforcemos, a la vez, los pilares sobre los que se asienta nuestra civilización, no sólo para no perderla en el marasmo étnico que se nos viene encima, sino porque seguramente descansen precisamente ahí los los mecanismos del más hondo, eficaz e indoloro mestizaje. Por más que el ario se empeñe en ignorarlo.

 



 

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