Aborto anencefalia: La historia de Ayleen Camila

Mi amada princesa.

A pasado un mes y casi una semana desde que te fuiste, sin duda es la experiencia mas dolorosa que jamás pensé vivir, pero también la mas hermosa, te dedico estas líneas en honor a tu memoria y por el inmenso amor que te tengo, mi linda princesita.

Llegaste a fin del mes de Octubre del año pasado a nuestras vidas y aunque yo siempre me propuse que tendría mas hijos, en ese instante tenia como proyecto mis estudios y terminar una nueva carrera, sin embargo Dios te puso en mi camino antes de lo presupuestado, recuerdo que inmediatamente empecé a sentir molestias, me sentía cansada y con un poco de fiebre, la idea de que estaba nuevamente embarazada me llenaba de felicidad pero también suponía un vuelco en mi vida, fue entonces que decidí comprar una prueba de embarazo para confirmarlo, un día en la noche vi que la prueba daba positivo y se lo comunique a tu papá y luego a tu hermanita Aracely, fue una hermosa noticia tu hermanita saltaba de felicidad por tener un hermanito con quien jugar.

Pasaron los meses y empecé a controlar mi embarazo, con tu papito empezamos a planear lo que seria tu llegada, a si que compramos ropita de bebe y pensamos que seria bueno saber tu sexo para comprar las cositas y elegir tu nombre, fue por esa razón que quisimos realizar una ecografía, fue todo un acontecimiento ese día fui acompañada por tu papa, tu tía y tu hermanita. Cuando el medico empezó el examen lo primero que pregunte fue si serias niñita o un varoncito, pero el medico no respondía y eso me llenaba de angustia, la ecografía empezó a demorarse, yo solo miraba la pantalla pero era todo muy confuso, pensaba que a pesar de tener casi veintisiete semanas de embarazo, se me notaba muy poco, imaginaba que eras un bebe pequeñito y que por esa razón no se vería muy bien tu cuerpecito, luego de largo rato el doctor pidió que salieran todos de la sala para hablar con tu padre y conmigo, nos miraba muy serio y nos dijo que el bebe que llevaba en mi vientre tenia una malformación congénita severa, yo imagine que seria terrible pero nosotros te amábamos tanto que como fueras te recibiríamos dichosos, pero el medico dijo firme y sin dudar, su bebe tiene Anencefalia, me explico que si el no estuviera seguro de lo que estaba diciendo no me diría algo tan doloroso, me explico que tu cabecita no se había cerrado y que solo vivirías mientras estuvieras conmigo, nos explico que la Anencefalia no era compatible con la vida, fue el golpe mas terrible que me hubiesen dado alguna vez, pero decidimos ver a otro medico para confirmar en diagnostico, inmediatamente fuimos a un hospital a buscar un especialista con la idea que había un error, no era posible que nos estuviera pasando esto, pero lamentablemente los dos médicos que vimos no dijeron lo mismo y también nos confirmaron que eras una niñita, ahora ya podimos llamarte de alguna forma asi que en adelante seria nuestra pequeñita Ayleen Camila.

Los días que siguieron me resultaron muy difíciles, lo único que pensaba era en buscar información como fuera, Internet fue de mucha ayuda, fue de esa forma que supe realmente lo que era la Anencefalia también vi fotografías y leí muchos caso de madres que pasaron por lo mismo y que escribían su historia, y como el amor hacia sus bebes transformaba sus vidas, fue entonces que empecé a asumir lo que estaba viviendo y comencé a darme cuenta de lo hermoso que era tenerte dentro de mi y me propuse disfrutarte al máximo y también empecé a cuidarme mucho mas, por que existía el riesgo de perderte en cualquier momento.

Fui muy feliz cuando mi guatita empezó a crecer, a diario me miraba en el espejo y veía como cambiaba mi cuerpo, por las noches te abrazaba y te hablaba, tu hermanita Aracely y tu papa disfrutaban de tus movimientos pero también sufríamos mucho, en ese proceso nos ayudaron dos hermosas personas que nos enseñaron sobre el amor de Dios hacia sus hijos y que el tenia un propósito en nuestras vidas, me ayudaron especialmente a encontrar consuelo en el Señor, que a pesar de que estaba viviendo una situación dolorosa era una bendición poder ser tu mamá.

Me realizaron muchas ecografías para determinar como se realizaría el parto pues tu te encontrabas en posición podálica y pasaba el tiempo y te mantenías en la misma posición, en la ultima ecografía que me realizaron tuve la dicha de conocerte, el pedí al medico que me mostrara tu carita, el ultrasonido era en tercera dimensión así que la imagen era muy clara, tu abuelita me acompaño y pudimos conocerte, la emoción era tremenda, sentí que te amaba aun mas, los doctores decidieron que el termino del embarazo seria por parto normal aunque estuvieras en posición podálica, me explicaron que una cesaría seria muy riesgosa para mi salud, aunque a mi solo me importaba la tuya, después comprendí que tenia que estar bien para vivir y sacar adelante a tu hermanita mayor a si que deje que los médicos decidieran, fue cuando me dijeron que el Viernes 6 de Agosto seria hospitalizada para finalizar el embarazo mediante una inducción . La ultima semana de mi embarazo sufrí mucho contando los días que quedaban y haciéndome la idea que tenia que ser fuerte para soportar lo que viniese y sabia que debía despedirme de ti, tenia mucho temor de que sufrieras al nacer que talvez no me dejarían verte, me preguntaba a cada instante si era yo capaz de vivir algo semejante, fue así como llego el día, tu papá y tu abuelita nos acompañaron en todo momento, fui hospitaliza como estaba previsto pero solo hasta el día sábado se realizo la inducción.

A las doce de la tarde del día sábado comenzaron las contracciones, a las diez de la noche solo había dilatado tres centímetro y me llevaron a preparto para colocarme anestesia para sobrellevar los dolores, paso toda la noche y yo me aferraba a cada hora que pasaba, alrededor de las cinco de la madrugada del Domingo ocho de Agosto se comenzó a romperse la placenta y empecé a dilatar cada vez mas, ya como a las seis empecé a sentir los pugos y solo en ese instante fui capaz de entregarte a Dios y le pedí que se hiciera su voluntad, fue en eso que la matrona me revisó y se dio cuenta que habías cambiado de posición y que ya no estabas en posición podálica si no que te habías dado vuelta, yo inmediatamente empecé la labor de traerte al mundo pues debía aprovechar ese momento para facilitar las cosas, fue así que después de varios intentos antes de llegar a la sala de parto en el pasillo viniste al mundo, mi emoción fue tan grande al verte ahí tan linda como te había imaginado, a las seis veintiocho minutos había nacido mi preciosa Ayleen, te miraba y lo único que hiciste fue mover el bracito derecho solo un momento, no lloraste, ni tampoco sabias respirar, pregunte si estabas con vida y la matrona te puso en mis brazos, estabas aun viva pero no realizabas ningún movimiento, luego me asistieron y te llevaron a otra salita, hay te conoció mi mamá y tu papito, a las siete veinte de la mañana dejaste este mundo, tu vida fue solo de 52 minutos, te fuiste para siempre con la salida el sol, cuando me avisaron sentí que vivirías para siempre en mi corazón, me dejaron verte y volví a tenerte entre mis brazos, te bese, te dije cuanto te amaba y que viviría esperando el día en que nos reuniéramos de nuevo y aunque no quería te tuve que entregar a los médicos.

El Martes 10 de Agosto me dieron el alta en el hospital, con tu papa te fuimos a vestir con las ropitas que habíamos comprado para ti con tanto amor, te arreglamos con mucha dedicación toda de blanco, tu madrina te regalo un vestidito y tu hermanita te envió un conejito de peluche, tomamos unas fotos y te colocamos en tu cajoncito, fuiste un verdadero angelito, la familia entera te conoció de esa forma y despedimos tu cuerpecito ese mismo día.

Hoy mi amor te recuerdo cada día, atesoro en mi corazón cada momento que me diste, nunca te olvidaremos y estoy segura que alguna vez te volveré a tener en mis brazos.

Descansa en paz, mi hermosa princesita.

Te ama, tu Mamita.

 

Fuente: http://www.anencephalie-info.org/sp/ayleen.php

Aborto anencefalia: La historia de Ayleen Camila
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